sábado, 6 de mayo de 2017

Viejos camaradas hablan del pasado

Cuatro exalumnos del Colegio
Independencia de Arequipa
evocan un día de junio de 1950

No fue una reunión extraordinaria porque los cuatro suelen reunirse alrededor de una mesa para un almuerzo, cuando las circunstancias lo requieren o cuando a uno de ellos le viene la inspiración de hacer una convocatoria para una cita en el “lugar de costumbre”.

Como en 1950, de izquierda a derecha Paulet, Gutiérrez, Podestá y Granda
El lugar de costumbre es una picantería-restaurante del distrito limeño de Lince, y en la última reunión, estuvieron cuatro viejos camaradas exalumnos del Colegio Nacional de la Independencia Americana.

No solo compartieron los platos de evocación mistiana sino los recuerdos de aquellos días en que fueron protagonistas de un hecho que marcó con sangre y fuego la historia de Arequipa.

Estuvimos Mariano Granda Montoya, coronel de infantería, especialidad paracaidista del Ejército Peruano (EP), Sergio Paulet Bejarano, también coronel (EP) especialista en Material de Guerra, Leonidas Gutiérrez López, teniente coronel (EP), de Artillería, todos en situación de retiro, y el periodista Luis Eduardo Podestá Núñez.

En 1950, Granda estuvo en la sección E, adonde iban los “más chatos”, Paulet en la A, adonde destinaban a los más altos y Gutiérrez y Podestá en la C., todos en cuarto de secundaria.

Solo siete fueron militares

Esta vez, los recuerdos se centraron en los condiscípulos que lograron ingresar a la Escuela Militar, contra disposiciones en contrario, para seguir la carrera que deseaban.

Tanto Granda como Paulet y Gutiérrez, ingresaron un año después de lo que les hubiera correspondido, es decir, no en 1952 sino en 1953.

Gutiérrez (en silla) en acto público en Arequipa
Así trataron y lograron evadir una directiva gubernamental que “vetaba” a los estudiantes de la promoción egresada en 1951, porque estaba integrada por los “revoltosos” y "subversivos" que el año anterior habían organizado y protagonizado la huelga que derivó en una rebelión popular los días 13, 14 15 y 16 de junio.

Eran tiempos de la dictadura de Manuel Odría, cuando, entre otras cosas, se dio una Ley de Seguridad Interior de la República, que permitía a las autoridades policiales allanar cualquier domicilio y apresar a cualquier persona sin orden judicial y tenerla en prisión indefinidamente.

Me enteré en esa reunión de finales del reciente abril, de que solo siete de los miembros de la promoción 1951 lograron su ingreso a la Escuela Militar.

Ellos fueron Granda, Paulet, Gutiérrez, Raúl Ochoa, (Artillería), Antonio Huamonte Zúñiga, (Infantería), Óscar Cabeza Hurtado (Infantería), y Raúl Pozo (Artillería). Los cuatro últimos ya no se encuentran entre nosotros.

Qué hicieron la noche del lunes 12

Mariano Granda es natural de Camaná y entonces estaba interno. Aquel año se construía un nuevo pabellón para el internado del colegio, pero mientras tanto, los internos vivían en el salón de actos, habilitado como dormitorio, en el segundo piso del pabellón central.

Podestá y Granda, ciudadanos eméritos
Cuando estalló la huelga, Granda y otros estudiantes, acumularon maderos provenientes de la construcción del Internado y para calentarse del intenso frío de ese junio, encendieron fogatas en la azotea del pabellón central.

Gutiérrez cuenta que estaba en el campo de fútbol del pabellón norte, alrededor de una fogata de las decenas que se habían encendido, y se conmovía con las canciones a toda voz, que entonaba Alfonso Jaramillo, entonces estudiante del segundo año.

Paulet recordó cómo auxilió a su amigo entrañable, condiscípulo y vecino de su barrio, Sergio Dávila Urquizo, periodista y abogado ya fallecido, quien resultó herido por una bala que le rozó la cabeza durante el ataque a balazos con que la policía trató sin éxito de desalojar el colegio la tarde del 13 de junio.

Ese año había 290 estudiantes en el cuarto de secundaria, distribuidos en cinco secciones cuyo promedio era de 58 y 60 por aula.

Las reuniones de Arequipa

En Arequipa, sede del histórico colegio, las reuniones de la promoción son más frecuentes, convocadas para fechas especiales por el coordinador Rafael Vizcardo Begazo y como las de Lima, sirven para la evocación de un hecho que mantenemos vivo por el impacto que causó en nuestras vidas.

En Arequipa, con Vizcardo, Gutiérrez y Valdivia
He traído a esta página los recuerdos de aquellos días, como un homenaje a quienes lograron, contra viento y marea ingresar a un instituto armado “prohibido” y lograron hacer la carrera que su convicción les dictaba.

Algunos estamos aún en este mundo y otros han cumplido el ciclo natural de la existencia. Para ellos también el homenaje de nuestro recuerdo. (Luis Eduardo Podestá).

(Imágenes del archivo del autor)

1 comentario:

Roxana Lauro Galvez dijo...

He leído con mucho entusiasmo e interés tu semblanza que has redactado haciendo mención a nuestros condiscípulos del glorioso colegio de la Independencia Americana. No en vano han pasado los años,porque ya estamos todos canosos pero siempre unidos hasta el ultimo día de nuestra existencia, te agradezco infinitamente por estos recuerdos.
Saludos de tu hermano Rafael.