domingo, 3 de agosto de 2014

Festival de la chicha inició los festejos

Participaron 27 picanterías
en una fiesta que llenó la
Plaza de Armas de Arequipa

Con el II Festival de la chicha, que convocó a 27 afamadas picanterías y a unas 10 mil personas que degustaron los platos típicos de la región, comenzaron los actos programados para la celebración del 174° aniversario de la fundación española de la ciudad de Arequipa.

Servida por buenas manos 
A diferencia del año anterior cuando participaron solo 11 picanterías, esta vez hubo una concurrencia masiva con 27 establecimientos típicos asentados en distintos lugares de la campiña y los distritos de la Arequipa metropolitana, que vendieron, junto a infinidad de platos típicos, unos 4 000 litros de chicha.

En vaso pituco o cogollo en caporal, igual es
Alonso Ruiz Rosas, socio fundador de la Sociedad Picantera de Arequipa, entidad cuyo principal objeto es revalorar y conservar la tradición de la comida típica regional, dijo que indicó que, aparte de la chicha de maíz, los establecimientos ofrecieron platos típicos como el rocoto relleno, el cuy chactado, el chicharrón de chancho, el chupe de camarones y otros.

Para Miguel Barreda, coordinador de la Asociación, este festival “es un homenaje a la ciudad que busca revalorar los platos típicos de las picanterías y recuperar algunos ya perdidos como la zarza de tolina y los casi olvidados loritos de liccha” con ocopa.
Con todo combina
Expresó su malestar por el hecho de que la mayoría de las picanterías de la actualidad “se limiten a vender de dos a tres platos típicos y cambiar la chicha por la gaseosa y cerveza”.

La chicha es la cerveza de los incas reinventada por las picanteras arequipeñas. Su ingrediente básico es el maíz morado que se “madura” en camas especiales de piedra, donde se cubre con paños húmedos durante una semana aproximadamente.

Maíz morado, insumo principal
Cuando el maíz comienza a germinar, se interrumpe su proceso y se seca al sol, se le muele para convertirlo en harina gruesa, que se mezcla con adecuada cantidad de agua hasta que fermenta y adquiere ese color rojo que es similar al de la bandera de la ciudad. En esta fase adquiere un grado de alcohol que se logra con menor o mayor tiempo de fermentación.

Los festivales desarrollados en Arequipa para iniciar sus dos últimos aniversarios, han servido para que la población retome el gusto por esa bebida milenaria, que si bien ha sufrido algunas modificaciones que han dado como resultado variaciones de su color –algunas son doradas– han recuperado su valor como bebida sana,  natural y creadora de alegría merced a su pequeño grado de alcohol.


1 comentario:

NEXMI DAZA ARENAS dijo...

La comida de Arequipa es de los dioses, por eso es la mejor del mundo.
¡Viva Arequipa!