martes, 4 de junio de 2013

Un artillero escribe su recuerdo (III)

La muerte de su general
le impidió llegar a coronel

Nota del editor - Esta es la tercera y última entrega de la “Semblanza de un ‘alfeñique’”, enviada por el comandante de Artillería en situación de retiro, Leonidas Gutiérrez López, quien refiere cómo la providencia le jugó una pasada y lo privó del grado de coronel que le correspondía. Leonidas, es exalumno del centenario Colegio Nacional de laIndependencia Americana y miembro de la histórica promoción de 1951 que llevó adelante una huelga que el coronel Daniel Meza Cuadra, prefecto de Arequipa en 1950 intentó ahogar en sangre y fuego, lo que originó la protesta y solidaridad del pueblo arequipeño que protagonizó cuatro días de rebelión en una heroica acción que ha sido llamada impropiamente la “Revolución del 50”. 
La semblanza que escribe Gutiérrez, condiscípulo del director de esta página –ambos estuvimos en el Cuarto Año B que llevó la voz cantante de la huelga estudiantil– ha sido editada respetuosamente y dividida en partes, para no perjudicar la riqueza del relato en primera persona del autor. En un gesto de especial cordialidad, Leonidas Gutiérrez fue invitado especialmente a la ceremonia de celebración del Día de la Artillería, a la que concurrió el presidente Ollanta Humala, también egresado del arma de Artillería. 


Por Leonidas Gutiérrez López
Teniente Coronel ( r ) del Ejército Peruano

Luego del brindis en que todos los oficiales le deseamos éxito en su comando, el General (Hoyos Rubio) tomó la palabra y les dijo: "Señores oficiales, yo quiero que ustedes sean como es su Comandante, él me ha mostrado tal cual está la Unidad, no me ha ocultado nada, eso va a facilitar mi Comando. Después me preguntó: "Ud. ya se presentó para Coronel" y yo le contesté "sí, por segunda vez" y él me respondió: "A fin de año Ud. es Coronel", lo que agradecí. Se despidió, abordó su helicóptero y se fue a Huancané.

El presidente Fernando Belaunde y el general Rafael Hoyos Rubio luego del triunfo militar peruano en 1981, tras la invasión ecuatoriana en el "Falso Paquisha"
No pasó mucho tiempo, despues que estuvo en Juliaca, y nos dan la triste noticia que por accidente había muerto el General Hoyos, el General Montoya que fue mi jefe en Arequipa y otros Generales y oficiales superiores en el helicóptero que viajaban de Piura a Tumbes, gran consternación nos causó esa noticia.
  
De agosto a setiembpre de 1982 fui becado para seguir estudios en la Escuela Militar de Rusia y me gradué en la especialidad de Perfeccionamiento Militar Especial.

Pasé a la situación militar de retiro, a mi solicitud, en 1984. En 1987 fui elegido alcalde de Cerro Colorado, mi tierra natal  y por primera vez hice participar al pueblo y todos colaboraron en el engrandecimiento de nuestra ciudad. Esta acción nos permitió recibir del Presidente Alan García Pérez una retroexcavadora por ser el distrito que más obras hizo en la provincia de Arequipa.

Leonidas Gutérrezz y su esposa durante el homenaje que le rindieron por el Día de la Artillería
La vida sigue su curso. Y el 27 de abril de 2013, el Inspector General del Ejército Gral. de Div, Ronald Hurtado Jiménez y el Gral. de Div. Hernán Flores Ayala, Comandante General de Personal del Ejército, me invitaron especialmente al almuerzo por el Día de la Artillería en el Círculo Militar del Perú, con asistencia del Sr. Presidente de la República Tte. Crl. de Artillería Ollanta Humala Tasso, y el alto mando del Ejército, oficiales generales, oficiales superiores y oficiales en situación de actividad y de retiro.

Al ofrecer el almuerzo, el General de División Ronald Hurtado Jiménez, me sorprendió al hacerme pasar a la tribuna oficial acompañado por mi señora y me colocó junto al General de División Hernán Flores Ayala y al Señor Presidente de la República. En su discurso dijo que me hacía un reconocimiento por haber formado a los dos generales, que su agradecimiento no tenía límites porque yo fui el artífice de sus vidas y por eso alcanzaron el lugar que hoy ocupan.

Dijo también que mis enseñanzas, mi don de mando, mis consejos los habían formado desde el grado de alféreces y que siempre he sido su norte y su guía en toda su carrera, por haberles inculcado cualidades como el amor al trabajo, al ejemplo que les di, a la transparencia y a la justicia que practiqué en todos los actos de mi comando. Los más de mil asistentes me brindaron un estruendoso aplauso que me alzó hasta el cielo.

Personalmente nunca pensé que iba a ser reconocido ni homenajeado por estos grandes oficiales, y soy sincero en decirles que nunca, en mis sesenta años que estoy ligado al Ejército, he visto un reconocimiento y homenaje como el que me brindaron ese día tan importante para los artilleros.

Dijo, además, que los reconocimientos y homenajes se deben hacer en vida y no después de muertos (estoy de acuerdo), y ellos lo hacían después de treinta y tres años de haber egresado de la Escuela Militar  a su primer jefe del GAC4, lo que fue recibido con aplausos del público.

Dentro de mi humildad y respeto al Sr. Presidente y al grado de mis oficiales les pedí que me concedieran el micro, el cual aceptó y tuve que agradecerles por este honor del cual fui objeto, haciéndoles recordar que nuestra lema era "Somos Pocos...Pero Machos" y que fuimos tan machos que nos ganamos el Gallardete de Eficiencia de la 4ta División de Infantería, que gracias a ellos y a todos los oficiales que me acompañaron, fuimos la mejor Unidad en todo, en disciplina, instrucción militar, deportes, tiro con FAL, UZI, pistola y cañones y hasta en la alimentación de nuestra tropa y que por esta atención no tuvimos ningún desertor durante los dos años de mi comando. Grandes aplausos.

Desfile de los "veteranos" de la Promoción 1951 de la "I" en julio de 2012
Les dije también que dentro de poco iban a comandar al Ejército y les recomendé que lo hagan con amor, con cariño, transparencia y que su comando sea igual que cuando comandaban la batería que les di cuando eran alféreces recién egresados y que actúen con justicia. Dimos tres vivas por la Artillería, por el Ejército y otro más fuerte por el Perú. Grandes aplausos. 

Recibí felicitaciones del comando del Ejército y de muchos generales y oficiales que reconocieron el valor de esta ceremonia y del hopmenaje que me rindieron.

Esta pequeña semblanza de un alfeñique, ha sido escrita con la sinceridad y veracidad que me caracterizan y hecha en honor a los Sres. Generales de División Ronald Hurtado Jiménez y Hernán Flores Ayala, quienes me han brindado un reconocimiento que jamás esperé, en un acto que me ha devuelto la vida y me hace pensar que no estamos en la tierra para acumular dinero o adquirir títulos. Por el contrario, su juventud hace ver a sus ojos el amanecer sin presunción, el privilegio en ellos es esparcir las semillas fecundas en surcos vírgenes, como si la historia comenzara en el preciso momento en que forjan sus sueños.

Cada vez que envejece una generación, la juventud debe empuñar la antorcha y pronunciar el Verbo. Es su misión renovar el mundo moral y en ella ponen sus esperanzas los pueblos que quieren ensanchar los cimientos de la justicia. "La firmeza es acero en la palabra y diamante en la conducta". Con mucho afecto. Leonidas Gutiérrez.


1 comentario:

Sex Shop dijo...

Muy buenooooooo!!!!!!!