miércoles, 18 de septiembre de 2013

La cuarta juventud de Marcelo

Continúa la larga historia de
Marcelo Martínez, periodista
pintor y humorista inagotable

Frente a un libro de Ciro Alegría, Marcelo Martínez Gómez, lee una vez más la dedicatoria que Dora Varona, esposa del grandioso autor de El mundo es ancho y ajeno, escribiera: “Al artista Marcelo Martínez, con mi admiración por su capacidad de ver más allá de los rostros. Lima 7 de marzo de 1979”.

Una dedicatoria enaltecedora
Fue lo mismo, aproximadamente, que Ciro Alegría le dijera casi a gritos: “¡Usted ve más allá de los rostros”, cuando Marcelo acababa de dar el último trazo a un retrato a carbón del escritor, allá por la década de los lejanos años 60.

Marcelo, 83 años, nacido en Arequipa el 14 de julio, dice “el mismo día en que los franceses tomaban la Bastilla”, continúa pegado a los pinceles según pudimos comprobar quienes lo visitamos hace dos semanas, miembros de la Promoción 1951 del Colegio de la Independencia Americana, para recordar junto a él las glorias de su padre, don Víctor Martínez Málaga, nuestro profesor de dibujo en la mitad del siglo pasado.

No deja los pinceles ni el periodismo
En su atelier de la calle Jorge Chávez, de Miraflores, Arequipa, Marcelo recordó a su padre y mostró el retrato que pintó cuando él tenía cinco años de edad, el rostro de un niño que acababa de llorar. Cuenta que a esa edad vio a su padre pintar un paisaje campesino y que aprovechó su temporal ausencia para echarle una mano de pintura a la obra paterna.

Un retrato de larga vida
“Mi padre se enfureció al ver el cuadro embarrado, me gritó y yo salí llorando del taller”, recuerda, “pero a los dos minutos, me abrazaba, me sentaba y pintaba este cuadro que guardo hasta hoy como un tesoro”.

Marcelo, el humorista

Marcelo Martínez no solo es el reconocido retratista de Arequipa, sino el periodista que maneja el humor como una pincelada festiva tres veces por semana en el diario El Pueblo, de Arequipa, a través de su columna Frases para la histeria que tiene algo más de sus buenos cincuenta años.

Recuerdo los años que trabajamos en el viejo Expreso del jirón Ica, en Lima, donde él, aparte de su columna entonces semanal, era el titulero oficial del periódico. Uno de sus títulos más celebrados fue “Alan y buen viento” cuando el que sería presidente más joven del Perú ganara las elecciones. Años más tarde, cuando el mismo personaje ganó las elecciones para un segundo periodo, una reputada revista recogió aquel título y publicó sin rubores “Alan y buen viento”.

Sus frases tienen resonancia continental 
De aquella época de los años sesenta y tantos y hasta hace poco, se recuerda que la revista Selecciones del Reader’s Digest recogía algunos de sus textos para enriquecer su sección Frases pintorescas.

Recordemos, por ejemplo:
“El cordón umbilical es ombligatorio”, publicado en Selecciones de julio de 1990, 
“El hombre nace limpio, la suciedad lo corrompe”, en febrero de 1988, o
“El oculista toma vacaciones por un desprendimiento de rutina”, en abril de 1988, 
“Los derrochadores sufren de gastitis”, en julio de 1989, o
“En el fútbol, el que mete la mano mete la pata”, en junio de 1992, o
“Para torcer las leyes hay que estudiar derecho”, en noviembre de 1987, o, finalmente
“La reforma agraria en un lati-infundio”, en febrero de 2001.

Un silencio forzoso

El genio humorístico de Marcelo, quien no cesa de matizar sus conversaciones con frases a las que priva o aumenta una letra para transformar su significado, sufrió hace unos años, un accidente cerebral que lo mantuvo en silencio durante cierto tiempo, pero luego recuperó su original ingenio y hoy lo entrega a los lectores que lo siguen en el decano de la prensa de Arequipa, los domingos, martes y jueves.

Con sus visitantes en su atellier
No ha aceptado aún, el uso de la computadora para armar sus textos ni el internet para enviarlos a su periódico que acepta sus originales escritos a máquina. Él afirma que “nunca es tarde” y que alguna vez aprenderá a manejar lo que hoy le parece misterioso y lejano. Estoy seguro de que así será.

En aquella visita que lo llenó de alegría, estuvimos Rafael Vizcardo, el coordinador de la Promoción 1951, y Leonidas Gutiérrez, teniente coronel en retiro del ejército, gran admirador de las obras de arte, quien recordó la imagen del profesor Víctor Martínez Málaga con palabras cargadas de emoción.

Concertista Félix Valdivia, Marcelo y Alfredo Carpio
También estuvieron Alfredo Carpio, excondiscípulo con quien alguna vez Marcelo cantó a dúo boleros y romanzas, y Félix Valdivia, médico y concertista de guitarra.

Al final de aquella visita a un artista que conserva a los 83 sus ímpetus de los 50, Marcelo nos sorprendió con la grabación de un concierto informal de guitarra que Félix Valdivia dieran hace veinte o treinta años en este mismo atelier donde se guardan reliquias artísticas de dos generaciones.

Aquí resonaban ahora no solo viejas, hermosas y desconocidas canciones arequipeñas sino piezas de Chopin y Mozart que se amoldaban con tierna perfección a las cuerdas de la guitarra criolla que el doctor Félix Valdivia pulsaba magistralmente, en obsequio de Marcelo y de quienes lo admiramos. (Luis Eduardo Podestá).


3 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gusto que Don Marcelito siga vivo!! pensé que había muerto y eso me tenía muy triste pues no supe nada de él desde marzo de 1999 cuando retrató a mi mami a quien adoraba como a una niña. Es un enorme amigo de la familia y espero muy pronto ir a visitarlo. Felizmente sigue en la misma dirección. Ojalá conserve aún el cuadro de mi mami para ir a visitarlo también.

Rosadelcielo Velarde dijo...

QUE GRAN GUSTAZO DON MARCELO MARTINEZ SOY "CHAPOSA" LA HIJA DE TU COMPRADRE RAUL VELARDE TE ACUERDAS? CUANTOS RECUERDOS DE BOHEMIA PIUNTURAS TRAGOS AMISTAD PURA DE LA BUENA MI PADRE AUN HACE SUS CUADROS Y PINTA PAISAJES EL QUEDO MUY BIEN DE SU OPERACION DE ANEURISMA DE AORTA ABDOMINAL AUN RECUERDO AQUEL 2005 CUANDO ESTABA EN FRANCA RECUPERACION QUE FUE A TU CASA Y ESTABAN TOMANDO UNOS WISKIS EN TU ATELIER QUE GUSTO QUE ESTES BIEN MARCELITO YA LLEGARE A MI AREQUIPA Y PROMETO IRTE A VISITAR CON MI PAPITO BESOS DESDE BUENOS AIRES.

Jose Miguel dijo...

Luis Eduardo, se que mi tío siempre estuvo muy feliz de tener tu amistad, y también se lo agradecido que estaba por este reportaje que siempre lo mantuvo con vida, GRACIAS por hacerlo sentir siempre presente y ahora que el se nos adelanto y partió a la Gracia de Dios quiero agradecer en nombre de MARCELO quien fue para mi como un padre los comentarios y espero que el siga vivo en nuestros pensamientos y que su obra nunca se olvide, Tío se que desde arriba nos observas y quiero darte Gracias por todas la vivencias que me dejaste y todos los recuerdos, una vida llena de vida a tu lado, y te pido no me dejes caer en la oscuridad de la nostalgia, SIEMPRE ESTARÁS EN EL CORAZÓN DE QUIENES TE QUEREMOS Y ADMIRAMOS.