lunes, 24 de diciembre de 2007

Noche de Paz cumple 189 años


No lo compuso un músico sino un artesano


El más famoso villancico del mundo, “Noche de Paz”, nacido también en Salzburgo, la ciudad natal de Wolfgang Amadeus Mozart, pero en el taller de un modesto artesano, cumple esta nochebuena, 189 años de ser cantado por el mundo en todos los idiomas.

Aunque no es tan famoso como Mozart, el otro orgullo musical de Salzburgo es “Noche de paz, noche de amor”, entonado en todos los idiomas e interpretado por miles de orquestas en otros tantos miles de arreglos.

Por supuesto, su autor Joseph Mohr (foto arriba), no fue tan famoso como su genial paisano Mozart, pero los sencillos versos y su tierna melodía, conquistaron el mundo y se convirtieron “Noche de paz” en la canción universal de la navidad.


El número 9 de Steingasse en Salzburgo, donde nació el villancico


Tan humilde como el pesebre en que nació Jesús, el villancico fue creado en el taller de Joseph Mohr, un artesano del cuero de Salzburgo, y compuesto en colaboración con un amigo, Franz Xaver Gruber, en el número 9 de la calle Steingasse que era y aún es la calle de los artesanos, al pie del monte de los Capuchinos en cuya cumbre se alzaba, hace cinco siglos, el convento de los capuchinos, en la llamada ciudad vieja del Este, a la orilla derecha del río Salzach, que divide en dos a la capital de Austria.

El nombre de ese casi desconocido artesano a quien el mundo debe la canción de navidad más famosa y tierna, no aparece en las enciclopedias ni diccionarios consultados. Una guía de Salzburgo lo consigna porque señala la calle de Steingasse como algo digno de una visita en la ciudad vieja del Este.

En la nochebuena de 1818 se escuchó por primera vez “Noche de paz, noche de amor” en la catedral de San Nicolás de Salzburgo. Y aunque el nombre de su autor permanezca casi desconocido, sus sencillos versos y música se han convertido en el himno mundial de la fiesta más tierna del año cuando todo el mundo se desea paz y concordia para una sociedad que las necesita con urgencia. ¿O no?

Hay que cantar una vez más “Noche de amor, noche de paz…”

1 comentario:

Vladimir Terán dijo...

Afortunadamente existe Internet para reinvindicar a estos genios anónimos. ¡Felices Fiestas!