Héctor Cornejo Chávez,
polémico irreductible,
deja huella inolvidable
“Ningún recuerdo ni homenaje, será suficiente para resaltar las virtudes cívicas del maestro en Derecho Familiar, y sobre todo la honestidad de la que hizo gala, sumando las reservas éticas del pueblo que lo vió nacer, y de la familia en la que nació”.
Político honesto y veraz, implacable polemista
Estas palabras fueron el homenaje que el diario El Pueblo rindió a la desaparecida figura del político, senador de la República y constituyente Héctor Cornejo Chávez, nacido en Arequipa el 15 de noviembre de 1918 y muerto en Lima el miércoles 11 de julio, a la edad de 93 años.
La gran prensa peruana guardó un silencio a medias e informó en secciones de notas breves del deceso de este político cuya vida marcó una época en la vida nacional, pero numerosos periodistas hicieron uso de las redes sociales para evocar al polémico Cornejo Chávez, discutido hasta el odio y puesto hoy en el altar de de la opinión que le correspondió desde que fundó el Partido Demócrata Cristiano.
Era secretario del Presidente José Luis Bustamante y Rivero, cuando ocurrió el golpe militar de Manuel Odría, en octubre de 1948.
Los políticos lo visitaron en su capilla ardiente
Junto a los también arequipeños Javier de Belaunde Ruiz de Somocurcio, Juan Manuel Polar, Mario Polar Ugarteche y Roberto Ramírez del Villar, y Ernesto Alayza Grundy, fundó en 1955 el Partido Demócrata Cristiano, que hizo una recia resistencia contra la dictadura de Odría.
Postulo sin éxito a la presidencia del Perú en 1962. Más tarde, la alianza del Demócrata Cristiano con partido Acción Popular, llevó a la presidencia al arquitecto Fernando Belaunde Terry en 1963. Fue elegido senador en este régimen.
Un inocultable antagonismo entre dos corrientes internas de la democracia cristiana, determinó el apartamiento de Luis Bedoya Reyes, quien fundó el Partido Popular Cristiano en 1966.
Tras el golpe militar de Juan Velasco Alvarado, asumió el julio de 1974, la dirección del diario El Comercio de Lima, en el curso de un proceso de estatización de la prensa.
Fue elegido miembro de la Asamblea Constituyente, que presidió Víctor Raúl Haya de la Torre en 1978 e intervino activamente en la elaboración de la Constitución Política peruana de 1979.
De esta época recuerdan periodistas memoriosos, un singular incidente que destacó sus dotes de orador y polemista respetado en las otras tiendas políticas.
Cuando realizaba un planteamiento de su especialidad, el senador del partido aprista, Carlos Enrique Melgar, pedía insistentemente una interrupción que no le era concedida.
Luce la Medalla del Congreso junto a Henry Pease
Para acallar sus voces, el presidente de la asamblea, Víctor Raúl Haya de la Torre, fundador del Partido Aprista, al que Melgar pertenecía le llamó la atención severamente: “¡Cállese, vaya a sentarse y aprenda… Continúe usted, doctor Cornejo”.
En la prensa de Arequipa
“La partida de Héctor Cornejo Chávez es una pena tan grande para Arequipa como lo fue, años antes, el deceso de José Luis Bustamante y Rivero”, publicó el diario El Pueblo.
A la capilla ardiente donde se velaron sus restos, acudieron políticos que le dieron su despedida.
La agencia estatal de noticias Andina informó que “personalidades de diversas agrupaciones políticas expresaron su pesar por el deceso del fundador del partido Demócrata Cristiano (DC), Héctor Cornejo Chávez”.
Semanario humorístico lo captó en su contraportada
Allí estuvieron el líder del Partido Popular Cristiano (PPC), Luis Bedoya Reyes, el ex presidente del Congreso, Henry Pease, el secretario general del Partido Aprista, Jorge del Castillo y el excongresista Javier Bedoya de Vivanco, entre otros.
Pease comentó que Cornejo Chávez quedará en la memoria como una figura política que tenía la talla y personalidad para cuestionar aquellos aspectos que la derecha no se atrevía a señalar en ese momento.
Los periodistas en la red
Me permití intervenir en Facebook para declarar que “Héctor Cornejo Chávez (a quien conocí y entrevisté) tuvo el don de la caballerosidad que es virtud pocas veces vista en nuestros políticos de la actualidad. Dotado de una brillantez oratoria y de un impulso polémico extraordinarios, dio lecciones que los políticos de hoy debieran estudiar. Cuando alguna vez se le preguntó por qué había aceptado colaborar con el dictador Juan Velasco, respondió que fue Velasco quien había adoptado muchos puntos de los programas de la Democracia Cristiana que él fundó”.
Por su parte, César Terán Vega, jefe de sección Editorial del diario El Peruano, escribió: “Mi homenaje al doctor Héctor Cornejo Chávez, jurista, maestro universitario de alta estirpe. Como político, su honestidad siempre estuvo por encima de las mezquindades de sus adversarios. Ha fallecido físicamente a los 93 años. Como todo hombre probo ha muerto en su ley y en sus principios como representante peruano de la verdadera Democracia Peruana, aquella que no adora ni endiosa al capitalismo salvaje de que nos habló Juan Pablo II, sino que basa la acción política en la solidaridad humana, en la vocación por los más pobres y desheredados de nuestra Patria. Descanse en paz, maestro de maestros. Nuestro sentido pésame a su también ilustre familia”.
Junto al entonces alcalde de Lima Alfonso Barrantes
El periodista Pedro Ortiz Barnuevo respondió: “De acuerdo, César. Cornejo Chávez fue uno de los políticos decentes y honestos del país”.
Y más adelante, Arturo Cruz Salazar, dijo: “Exacto. Tal como dice Lucho Podestá, este ejemplar raro de la política peruana, el doctor Héctor Cornejo Chávez, fue un brillante orador y por añadidura polemista sin par. (…) Eran tiempos en que los deliberantes dejaban hablar al adversario y las posiciones se debatían con razones, no con repeticiones sordas de consignas políticas y comerciales. Debo agregar por mi parte que hay muchos que no le perdonan a HCCH que haya contribuido con el gobierno militar de Velasco, pero olvidan que aquel regimen advino en momentos en que los peruanos se iban polarizando aceleradamente entre tres o cuatro posiciones. Una posición violentista era SL que crecía en Ayacucho. Eso era lo que veía Cornejo Chávez desde la Democracia Cristiana. Los errores de los militares de entonces no fueron más ni tan graves que los que cometieron después otros regímenes. Y Cornejo Chávez corrió el riesgo, pagando luego las consecuencias: los ataques más despiadados de una derecha cavernaria y depredadora que no perdonó a un político formado dentro del sistema "salirse del cuadro" y actuar pensando en su país, pero al cual jamás pudo acusar de haberse apropiado de un sol o un dólar del pueblo, del Estado que somos todos. (…) Las lecciones de Héctor Cornejo Chávez seguirán haciendo reflexionar al país. Seguirá haciendo bien a su Perú más allá de la muerte”. (*).
Esta es parte de los muchos recuerdos que Héctor Cornejo Chávez dejó a la posteridad. Quienes lo conocimos no podíams dejar de levantar la voz en su póstumo homenaje.
(*) Ver en Facebook la versión completa de las palabras de los periodistas intervinientes.
Luis Eduardo Podestá
domingo, 15 de julio de 2012
sábado, 14 de julio de 2012
Las leyes son para cumplirlas
Que no queden impunes
demostraciones públicas
en estado de emergencia
Le pregunté a un magistrado por qué creía que había tanta corrupción y desorden en muchas de las esferas de la vida nacional, a pesar de la existencia de normas drásticas. Me respondió: "El Perú es un país que tiene buenas y muchas leyes, pero pocos se sienten inclinados a cumplirlas y se exponen a las sanciones".
Reunión en pleno estado de emergencia
Recordé de inmediato a un periodista-gerente de una agencia informativa extranjera en la que trabajé hace años, que fue enjuiciado por un colega que reclamaba el pago de beneficios sociales luego de un despido arbitrario.
La ley disponía que los corresponsales –y él lo era– tenían todos los derechos de un redactor de planta o de planilla. El gringo leyó la demanda y solo dijo: "No le haremos caso. El Perú es el país donde las leyes no se cumplen".
Y se desentendió del asunto. Tanto que no hizo caso a las reiteradas citaciones del juzgado que lo convocaba a la capital de una provincia andina, donde residía el corresponsal y donde había sido planteada la demanda.
Como resultado de su inveterada ausencia, el juzgado falló a favor del periodista, pero el gringo siguió sordo, mudo e inmóvil.
Demostraciones públicas en Cajamarca
El periodista demandante vino a Lima una mañana muy temprano, acompañado por un secretario de juzgado, un policía y un cerrajero que comenzó a meter soplete sin contemplaciones a la puerta metálica de la agencia, a fin de abrirla a la fuerza y embargar lo que disponía la ley.
Demás está decir que el gringo abandonó su cama, vino volando a la oficina y esa misma mañana el periodista reclamante recibía su cheque, engordado con todos los intereses, gastos y costas a que la agencia se había hecho acreedora por su rebeldía ante la ley.
Me ha venido al recuerdo este episodio porque en un lugar del país que está en el ojo de la tormenta fue declarado un estado de emergencia, lo que significa, entre otras cosas, la suspensión de los derechos de reunión, de libre tránsito y la inviolabilidad del domicilio.
Pero contra todas estas restricciones, grupos de agitadores siguen azuzando movilizaciones por las calles y plazas de varias localidades, poniendo a la policía contra la espada y la pared.
Bloqueos de carreteras, otra infracción a la ley
Hay otra disposición cuyo incumplimiento ha sido frecuentemente el socorrido auxilio de quienes quieren lograr algo por la fuerza y no por la razón de las palabras.
Es el bloqueo de las carreteras y vías de tránsito que perjudica a quienes no tienen nada que ver con el asunto cuya solución se busca.
Que yo sepa, solo una vez, en la Corte Superior de Justicia de Huacho, se aplicó la ley y 21 campesinos que bloquearon la carretera Panamericana durante una huelga agraria fueron sentenciados a tres años de prisión suspendida.
No fueron a prisión, pero sobre ellos pendía la amenaza de cárcel efectiva si no cumplían las severas normas de vida ordenadas por el juez.
Tenemos que confiar en que los magistrados, policía y autoridades deben revertir estas situaciones y hacer cumplir la ley a fin de erradicar esa atmosfera de impunidad que rodea a quienes, en función de sus reclamos, provocan daños a terceros e inocentes.
Nota-Este artículo fue publicado en el diario El Peruano el día 14 de julio de 2012.
Luis Eduardo Podestá
demostraciones públicas
en estado de emergencia
Le pregunté a un magistrado por qué creía que había tanta corrupción y desorden en muchas de las esferas de la vida nacional, a pesar de la existencia de normas drásticas. Me respondió: "El Perú es un país que tiene buenas y muchas leyes, pero pocos se sienten inclinados a cumplirlas y se exponen a las sanciones".
Reunión en pleno estado de emergencia
Recordé de inmediato a un periodista-gerente de una agencia informativa extranjera en la que trabajé hace años, que fue enjuiciado por un colega que reclamaba el pago de beneficios sociales luego de un despido arbitrario.
La ley disponía que los corresponsales –y él lo era– tenían todos los derechos de un redactor de planta o de planilla. El gringo leyó la demanda y solo dijo: "No le haremos caso. El Perú es el país donde las leyes no se cumplen".
Y se desentendió del asunto. Tanto que no hizo caso a las reiteradas citaciones del juzgado que lo convocaba a la capital de una provincia andina, donde residía el corresponsal y donde había sido planteada la demanda.
Como resultado de su inveterada ausencia, el juzgado falló a favor del periodista, pero el gringo siguió sordo, mudo e inmóvil.
Demostraciones públicas en Cajamarca
El periodista demandante vino a Lima una mañana muy temprano, acompañado por un secretario de juzgado, un policía y un cerrajero que comenzó a meter soplete sin contemplaciones a la puerta metálica de la agencia, a fin de abrirla a la fuerza y embargar lo que disponía la ley.
Demás está decir que el gringo abandonó su cama, vino volando a la oficina y esa misma mañana el periodista reclamante recibía su cheque, engordado con todos los intereses, gastos y costas a que la agencia se había hecho acreedora por su rebeldía ante la ley.
Me ha venido al recuerdo este episodio porque en un lugar del país que está en el ojo de la tormenta fue declarado un estado de emergencia, lo que significa, entre otras cosas, la suspensión de los derechos de reunión, de libre tránsito y la inviolabilidad del domicilio.
Pero contra todas estas restricciones, grupos de agitadores siguen azuzando movilizaciones por las calles y plazas de varias localidades, poniendo a la policía contra la espada y la pared.
Bloqueos de carreteras, otra infracción a la ley
Hay otra disposición cuyo incumplimiento ha sido frecuentemente el socorrido auxilio de quienes quieren lograr algo por la fuerza y no por la razón de las palabras.
Es el bloqueo de las carreteras y vías de tránsito que perjudica a quienes no tienen nada que ver con el asunto cuya solución se busca.
Que yo sepa, solo una vez, en la Corte Superior de Justicia de Huacho, se aplicó la ley y 21 campesinos que bloquearon la carretera Panamericana durante una huelga agraria fueron sentenciados a tres años de prisión suspendida.
No fueron a prisión, pero sobre ellos pendía la amenaza de cárcel efectiva si no cumplían las severas normas de vida ordenadas por el juez.
Tenemos que confiar en que los magistrados, policía y autoridades deben revertir estas situaciones y hacer cumplir la ley a fin de erradicar esa atmosfera de impunidad que rodea a quienes, en función de sus reclamos, provocan daños a terceros e inocentes.
Nota-Este artículo fue publicado en el diario El Peruano el día 14 de julio de 2012.
Luis Eduardo Podestá
jueves, 12 de julio de 2012
Temblores en serie sacuden el Sur
Cinco sismos de
miércoles superaron
los 4 grados Richter
Arequipa, la segunda ciudad del Perú, a mil kilómetros al sur de Lima, fue sacudida por dos sismos de más de 4 grados Richter en menos de 13 horas y otros tres temblores remecieron el miércoles 11 una amplia región del sur, desde el departamento de Ica hasta la frontera con Chile.
El sur sufrió las sacudidas de mayor intensidad
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el más reciente sismo de 4,5 grados Richter, se sintió a la 13 horas 2 minutuos de la tarde de ayer y su epicentro fue ubicado a 20 kilómetros al suroeste de Mollendo, en la provincia de Islay, 1005 kilómetros al sur de Lima. Su profundidad fue de 67 kilómetros y lo percibieron las poblaciones de Arequipa y Camaná.
Menos de trece horas antes, al iniciarse el día, a las 00:50 a.m., se registró otro sismo de 4,2 grados Richter, cuyo epicentro estuvo a 70 kilómetros al suroeste de Arequipa a una profundidad de 58 kilómetros.
Un tercer temblor que sacudió las localidad de Palpa y Nazca, a 460 kilómetros al sur de Lima, se produjo a las 15 horas y 52 minutos 35 segundos del mismo día, con una intensidad de 4.9 grados Richter y sacudió las cercanas localidades de Ica, capital del departamento del mismo nombre y Palpa.
Afortunamente la población está entrenada
En la misma área, se produjo el mismo miércoles un cuarto temblor a las 16 horas 41 minutos 47 segundos. Tuvo una intensidad de 4.7 grados Richter y remeció las localidades de Ica y Nasca.
El día concluyó con un sismo de 4.1 grados Richter, a las 20 horas 43 minutos 33 segundos y tuvo como epicentro la localidad de Acarí, en el departamento de Arequipa, a unos 400 kilómetros al sur de Lima, con profundidad de 51 kilómetros.
Tranquilidad en Arequipa durante un sismo
El IGP informó, por otra parte que en los seis primeros meses del año se produjeron 99 sismos con intensidades de entre 4 y 6 grados Richter, en distintas zonas del Perú, la mayoría de ellos en el centro y sur del país.
El director del organismo, Hernando Tavera, dijo hoy jueves a la agencia estatal de noticias Andina que la cifra se considera normal pues es la misma de años anteriores.
Añadió que, sin embargo, se producen diariamente dos o tres fenómenos que no son registrados por los equipos del IGP ni percibidos por la población debido a su baja intensidad.
Luis Eduardo Podestá
miércoles superaron
los 4 grados Richter
Arequipa, la segunda ciudad del Perú, a mil kilómetros al sur de Lima, fue sacudida por dos sismos de más de 4 grados Richter en menos de 13 horas y otros tres temblores remecieron el miércoles 11 una amplia región del sur, desde el departamento de Ica hasta la frontera con Chile.
El sur sufrió las sacudidas de mayor intensidad
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el más reciente sismo de 4,5 grados Richter, se sintió a la 13 horas 2 minutuos de la tarde de ayer y su epicentro fue ubicado a 20 kilómetros al suroeste de Mollendo, en la provincia de Islay, 1005 kilómetros al sur de Lima. Su profundidad fue de 67 kilómetros y lo percibieron las poblaciones de Arequipa y Camaná.
Menos de trece horas antes, al iniciarse el día, a las 00:50 a.m., se registró otro sismo de 4,2 grados Richter, cuyo epicentro estuvo a 70 kilómetros al suroeste de Arequipa a una profundidad de 58 kilómetros.
Un tercer temblor que sacudió las localidad de Palpa y Nazca, a 460 kilómetros al sur de Lima, se produjo a las 15 horas y 52 minutos 35 segundos del mismo día, con una intensidad de 4.9 grados Richter y sacudió las cercanas localidades de Ica, capital del departamento del mismo nombre y Palpa.
Afortunamente la población está entrenada
En la misma área, se produjo el mismo miércoles un cuarto temblor a las 16 horas 41 minutos 47 segundos. Tuvo una intensidad de 4.7 grados Richter y remeció las localidades de Ica y Nasca.
El día concluyó con un sismo de 4.1 grados Richter, a las 20 horas 43 minutos 33 segundos y tuvo como epicentro la localidad de Acarí, en el departamento de Arequipa, a unos 400 kilómetros al sur de Lima, con profundidad de 51 kilómetros.
Tranquilidad en Arequipa durante un sismo
El IGP informó, por otra parte que en los seis primeros meses del año se produjeron 99 sismos con intensidades de entre 4 y 6 grados Richter, en distintas zonas del Perú, la mayoría de ellos en el centro y sur del país.
El director del organismo, Hernando Tavera, dijo hoy jueves a la agencia estatal de noticias Andina que la cifra se considera normal pues es la misma de años anteriores.
Añadió que, sin embargo, se producen diariamente dos o tres fenómenos que no son registrados por los equipos del IGP ni percibidos por la población debido a su baja intensidad.
Luis Eduardo Podestá
martes, 10 de julio de 2012
Ahora queda el Solitario Fausto
El hombre que hablaba
con el Solitario Jorge
en las islas Galápagos
La muerte del Solitario Jorge, una tortuga centenaria de las islas Galápagos, Ecuador, tuvo varias consecuencias. Privó a la ciencia de un descendiente con lo que la subespecie Chelonoidis Abingdoni a la que pertenecía, desapareció de este mundo. Y en segundo término, dejó a su amigo Fausto Llerena tan solitario como el mismo lo fue.
Dos amigos frente a frente
Fausto Llerena, el guardaparque que cuidó durante 30 años al Solitario Jorge, no ocultaba su pena cuando conversó, a finales de junio pasado, con la periodista Alejandra Martins de la BBC-Mundo, porque, decía, con Jorge desapareció el amigo que más quería.
La amistad del Solitario Jorge con Fausto, era tan reconocida por las autoridades del Parque Nacional Islas Galápagos, que denominaron Centro de Crianza de Tortugas Gigantes Fausto Llerena, en la isla Santa Cruz, al lugar donde el símbolo de las islas murió quizá con más de cien años de edad.
Alejandra Matins escribió una conmovedora nota sobre el cuidador de Jorge, y señaló que “con la muerte del Solitario Jorge, el mundo perdió al último sobreviviente de una subespecie y Ecuador al gran símbolo de las islas Galápagos. Pero don Fausto Llerena perdió a su mejor amigo”.
El Solitario Jorge en su hábitat
Fausto cuidaba al Solitario Jorge desde cuando este fue encontrado en la isla Pinta, el año 1972. Entonces comenzó la amistad y la carrera de los años que los hacía envejecer juntos.
Ahora Fausto tiene 72 años y muy vívido el recuerdo de Jorge, una tortuga “que parecía querer hablar” cuando lo veía y salía a darle el encuentro en el corral donde vivía.
"Se paraba enfrente y estiraba el cuello y abría la boca. Y ahí se quedaba parado con la boca abierta un buen momento, con la mirada fija, sin parpadear, como si quisiera decirme algo", relató Fausto.
Dijo que lo cuidó desde 1983, y que el quelonio tenía una "personalidad compleja" porque sólo "aceptaba hasta tres personas en su corral a un mismo tiempo”. Cuando había más se retiraba. Si estaba yo solo se quedaba más tiempo", añadió.
"Yo lo acariciaba en la cabeza, le daba unas palmaditas y él estiraba más el cuello, y cuando yo salía del corral él se iba al lugar donde descansaba".
Se fue y dejó a su amigo tan solo como él
Fausto Llerena dice que cuando el Solitario Jorge “subía la cabeza y estiraba el cuello, quería comunicar un saludo, darme la bienvenida, como si me preguntara, ¿cómo estás?".
Llerena refirió que él tenía mucho afecto por la tortuga. Limpiaba su corral y la laguna donde se bañaba, y le proporcionaba la dieta de vegetales que alimentaba al Solitario Jorge.
Refirió que la tortuga tuvo dos veces problemas de salud. "Una vez estaba más lento, no se movía, y yo le decía, ¿qué te pasa? Y él solo alzaba la cabeza y miraba".
Tuvo una indigestión que le fue curada con una dosis de papaya.
Dos veces tuvo problemas de salud
En otra ocasión "se le cayó una uña” y aparente a causa del dolor “no se movía. Fui a verlo y tenía inflamado el brazo. Los veterinarios le pusieron unas inyecciones y se compuso".
Alejandra Martins cuenta que “la fascinación de Llerena con las tortugas comenzó a los 12 años, cuando el guardaparque, que había nacido en la provincia de Tungurahua, en el centro del Ecuador, llegó por primera vez con su familia a Galápagos”.
"Mi ambicion era tener una tortuga en mi casa, en aquellos tiempos no había todavía un parque nacional. Yo traje una tortuga y la tuve en mi casa 20 años, hasta que se escapó", refirió Llerena.
Llerena conoció al Solitario Jorge cuando fue encontrado en 1972 en la isla Pinta, donde se desarrollaba una operación para “remover cabras, una especie introducida por el hombre que devastó el hábitat de las tortugas”.
"Yo siempre tuve en mi pensamiento que alguna vez se iba a morir”, dijo Fausto. "Tenía la esperanza de que dejaría un descendiente pero no fue así"
Ahora, luego de la muerte del Solitario Jorge, Fausto se conmueve: "Siento como que se ha ido el mejor amigo, hay un vacío y me da mucha pena, especialmente cuando veo las fotos. En mi corazón es como que no estoy convencido que se ha muerto. Pero hay que resignarse y seguir adelante y tener al Solitario Jorge siempre en el corazón y en el pensamiento toda una vida".
Martins concluye indicando que “se cree que en el pasado existieron cerca de 300 mil tortugas gigantes en las Galápagos, pero fueron diezmadas por piratas que las cazaban por su carne y que introdujeron especies depredadoras”. Añade que el Solitario Jorge formaba parte de un programa de crianza en cautiverio del Parque Nacional Galápagos.
Es una lástima que haya desaparecido sin dejar descendencia. Solo nos queda resignarnos a cultivar el recuerdo del emblemático Solitario Jorge y rendir un lejano homenaje a Fausto Llerena, el hombre que lo cuidó tan devotamente como si fuera alguien de su familia y hoy se siente tan solitario como el amigo desaparecido.
Luis Eduardo Podestá
(Fotos de BBC-Mundo)
con el Solitario Jorge
en las islas Galápagos
La muerte del Solitario Jorge, una tortuga centenaria de las islas Galápagos, Ecuador, tuvo varias consecuencias. Privó a la ciencia de un descendiente con lo que la subespecie Chelonoidis Abingdoni a la que pertenecía, desapareció de este mundo. Y en segundo término, dejó a su amigo Fausto Llerena tan solitario como el mismo lo fue.
Dos amigos frente a frente
Fausto Llerena, el guardaparque que cuidó durante 30 años al Solitario Jorge, no ocultaba su pena cuando conversó, a finales de junio pasado, con la periodista Alejandra Martins de la BBC-Mundo, porque, decía, con Jorge desapareció el amigo que más quería.
La amistad del Solitario Jorge con Fausto, era tan reconocida por las autoridades del Parque Nacional Islas Galápagos, que denominaron Centro de Crianza de Tortugas Gigantes Fausto Llerena, en la isla Santa Cruz, al lugar donde el símbolo de las islas murió quizá con más de cien años de edad.
Alejandra Matins escribió una conmovedora nota sobre el cuidador de Jorge, y señaló que “con la muerte del Solitario Jorge, el mundo perdió al último sobreviviente de una subespecie y Ecuador al gran símbolo de las islas Galápagos. Pero don Fausto Llerena perdió a su mejor amigo”.
El Solitario Jorge en su hábitat
Fausto cuidaba al Solitario Jorge desde cuando este fue encontrado en la isla Pinta, el año 1972. Entonces comenzó la amistad y la carrera de los años que los hacía envejecer juntos.
Ahora Fausto tiene 72 años y muy vívido el recuerdo de Jorge, una tortuga “que parecía querer hablar” cuando lo veía y salía a darle el encuentro en el corral donde vivía.
"Se paraba enfrente y estiraba el cuello y abría la boca. Y ahí se quedaba parado con la boca abierta un buen momento, con la mirada fija, sin parpadear, como si quisiera decirme algo", relató Fausto.
Dijo que lo cuidó desde 1983, y que el quelonio tenía una "personalidad compleja" porque sólo "aceptaba hasta tres personas en su corral a un mismo tiempo”. Cuando había más se retiraba. Si estaba yo solo se quedaba más tiempo", añadió.
"Yo lo acariciaba en la cabeza, le daba unas palmaditas y él estiraba más el cuello, y cuando yo salía del corral él se iba al lugar donde descansaba".
Se fue y dejó a su amigo tan solo como él
Fausto Llerena dice que cuando el Solitario Jorge “subía la cabeza y estiraba el cuello, quería comunicar un saludo, darme la bienvenida, como si me preguntara, ¿cómo estás?".
Llerena refirió que él tenía mucho afecto por la tortuga. Limpiaba su corral y la laguna donde se bañaba, y le proporcionaba la dieta de vegetales que alimentaba al Solitario Jorge.
Refirió que la tortuga tuvo dos veces problemas de salud. "Una vez estaba más lento, no se movía, y yo le decía, ¿qué te pasa? Y él solo alzaba la cabeza y miraba".
Tuvo una indigestión que le fue curada con una dosis de papaya.
Dos veces tuvo problemas de salud
En otra ocasión "se le cayó una uña” y aparente a causa del dolor “no se movía. Fui a verlo y tenía inflamado el brazo. Los veterinarios le pusieron unas inyecciones y se compuso".
Alejandra Martins cuenta que “la fascinación de Llerena con las tortugas comenzó a los 12 años, cuando el guardaparque, que había nacido en la provincia de Tungurahua, en el centro del Ecuador, llegó por primera vez con su familia a Galápagos”.
"Mi ambicion era tener una tortuga en mi casa, en aquellos tiempos no había todavía un parque nacional. Yo traje una tortuga y la tuve en mi casa 20 años, hasta que se escapó", refirió Llerena.
Llerena conoció al Solitario Jorge cuando fue encontrado en 1972 en la isla Pinta, donde se desarrollaba una operación para “remover cabras, una especie introducida por el hombre que devastó el hábitat de las tortugas”.
"Yo siempre tuve en mi pensamiento que alguna vez se iba a morir”, dijo Fausto. "Tenía la esperanza de que dejaría un descendiente pero no fue así"
Ahora, luego de la muerte del Solitario Jorge, Fausto se conmueve: "Siento como que se ha ido el mejor amigo, hay un vacío y me da mucha pena, especialmente cuando veo las fotos. En mi corazón es como que no estoy convencido que se ha muerto. Pero hay que resignarse y seguir adelante y tener al Solitario Jorge siempre en el corazón y en el pensamiento toda una vida".
Martins concluye indicando que “se cree que en el pasado existieron cerca de 300 mil tortugas gigantes en las Galápagos, pero fueron diezmadas por piratas que las cazaban por su carne y que introdujeron especies depredadoras”. Añade que el Solitario Jorge formaba parte de un programa de crianza en cautiverio del Parque Nacional Galápagos.
Es una lástima que haya desaparecido sin dejar descendencia. Solo nos queda resignarnos a cultivar el recuerdo del emblemático Solitario Jorge y rendir un lejano homenaje a Fausto Llerena, el hombre que lo cuidó tan devotamente como si fuera alguien de su familia y hoy se siente tan solitario como el amigo desaparecido.
Luis Eduardo Podestá
(Fotos de BBC-Mundo)
lunes, 9 de julio de 2012
Se perdieron en un paisaje
Las poco conocidas
cataratas de Capúa
los atraparon 5 horas
Un destacamento de la Policía Nacional del Perú (PNP), rescató la madrugada del domingo a dos jóvenes estudiantes excursionistas que se extraviaron cuando visitaban las poco conocidas cataratas de Capúa, en el distrito de Yura, a solo 30 kilómetros al norte de la ciudad de Arequipa.
Es un hermoso lugar para pasear
A los jóvenes Dana Fiorella Chávez Farfán (24) y Sony Delgado Huillca (21) se les hizo tarde cuando se encontraban en el cañón a los pies de la cascada y no encontraron el camino de regreso hacia la capital del distrito de Yura, debido a la oscuridad y lo intrincado de la agreste naturaleza, por lo que decidieron comunicarse con la policía del lugar.
El jefe de la comisaría de Yura, Erick Carpio Segura, informó que los estudiantes llegaron a las Cataratas de Capúa, al mediodía del sábado y que tras seis horas de recorrer el lugar se desorientaron debido a la oscuridad y la escabrosa geografía de la zona.
Tras el rescate, fueron llevados al hospital de la ciudad.
Treinta metros de caída libre
El lugar donde se extraviaron se encuentra al norte de la capital del distrito, entre los caseríos de Uyupampa y el Pueblo Viejo de Yura.
Varios empresas de turismo organizan excursiones hacia el pintoresco lugar, con salidas a las ocho de la mañana en un vehículo que los lleva hasta un lugar denominado El Cruce.
Aquí comienza una caminata por una planicie desértica hasta las cataratas de Capúa, donde se puede observar terrazas incas.

Dicen que la catarata se origina en el subsuelo
Se aprecia una caída de agua de unos 30 metros y luego un sinuoso río que sigue el curso de un cañón entre formaciones geológicas impresionantes.
Las excursiones tienen una duración de un día y se puede almorzar en el mismo cañón comida fría o retornar a Yura para comer en los numerosos restaurantes existentes en el pueblo especializados en platos típicos.
El cañón tiene una intrincada geografía
Perderse en las Cataratas de Capúa, a poco más de 30 kilómetros de la ciudad, es sin duda una aventura singular, porque está al alcance de cualquier celular y a solo unos diez u ocho kilómetros del cercano pueblo de Yura.
Pero la salvaje geografía que le impide a uno ver más allá del próximo cerro, la oscuridad, y quizá el recuerdo de algún otro trágico extravío en las montañas del Colca, le pueden hacer temer a uno lo peor.
Menos mal que Dana Fiorella y Sony avisaron oportunamente y la policía se encontraba cerca para rescatarlos con toda prontitud.
Luis Eduardo Podestá
cataratas de Capúa
los atraparon 5 horas
Un destacamento de la Policía Nacional del Perú (PNP), rescató la madrugada del domingo a dos jóvenes estudiantes excursionistas que se extraviaron cuando visitaban las poco conocidas cataratas de Capúa, en el distrito de Yura, a solo 30 kilómetros al norte de la ciudad de Arequipa.
Es un hermoso lugar para pasear
A los jóvenes Dana Fiorella Chávez Farfán (24) y Sony Delgado Huillca (21) se les hizo tarde cuando se encontraban en el cañón a los pies de la cascada y no encontraron el camino de regreso hacia la capital del distrito de Yura, debido a la oscuridad y lo intrincado de la agreste naturaleza, por lo que decidieron comunicarse con la policía del lugar.
El jefe de la comisaría de Yura, Erick Carpio Segura, informó que los estudiantes llegaron a las Cataratas de Capúa, al mediodía del sábado y que tras seis horas de recorrer el lugar se desorientaron debido a la oscuridad y la escabrosa geografía de la zona.
Tras el rescate, fueron llevados al hospital de la ciudad.
Treinta metros de caída libre
El lugar donde se extraviaron se encuentra al norte de la capital del distrito, entre los caseríos de Uyupampa y el Pueblo Viejo de Yura.
Varios empresas de turismo organizan excursiones hacia el pintoresco lugar, con salidas a las ocho de la mañana en un vehículo que los lleva hasta un lugar denominado El Cruce.
Aquí comienza una caminata por una planicie desértica hasta las cataratas de Capúa, donde se puede observar terrazas incas.

Dicen que la catarata se origina en el subsuelo
Se aprecia una caída de agua de unos 30 metros y luego un sinuoso río que sigue el curso de un cañón entre formaciones geológicas impresionantes.
Las excursiones tienen una duración de un día y se puede almorzar en el mismo cañón comida fría o retornar a Yura para comer en los numerosos restaurantes existentes en el pueblo especializados en platos típicos.
El cañón tiene una intrincada geografía
Perderse en las Cataratas de Capúa, a poco más de 30 kilómetros de la ciudad, es sin duda una aventura singular, porque está al alcance de cualquier celular y a solo unos diez u ocho kilómetros del cercano pueblo de Yura.
Pero la salvaje geografía que le impide a uno ver más allá del próximo cerro, la oscuridad, y quizá el recuerdo de algún otro trágico extravío en las montañas del Colca, le pueden hacer temer a uno lo peor.
Menos mal que Dana Fiorella y Sony avisaron oportunamente y la policía se encontraba cerca para rescatarlos con toda prontitud.
Luis Eduardo Podestá
miércoles, 4 de julio de 2012
Hacia la legalización de las drogas
Vargas Llosa demanda
otra opción a la larga
lucha contra las drogas
En su última Piedra de Toque, el Premio Nóbel de Literatura, Mario Vargas Llosa, no ha escatimado elogios para el presidente de Uruguay José Mujica, por “la valerosa decisión” de plantear ante su Parlamento “una ley legalizando el cultivo y la venta de canabis”.
José Mujica retoma la iniciativa
Como quiera que Mujica tiene mayoría en ambas cámaras legislativas, se da por seguro que ese proyecto será aprobado con lo que Uruguay sería el primer país de América latina en ponerle una zancadilla a las mafias que utilizan su territorio como “plataforma” para la exportación de droga a Europa y Asia.
Mujica no está solo. Ha hecho propios los planteamientos ya un tanto antiguos de la Comisión Latinoamericana de Drogas y Democracia, que agrupa a distinguidos estadistas, como los expresidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de México.
Vargas Llosa recuerda que él mismo forma parte de esa entidad junto a otras 18 personas de distintas profesiones de la región.
Otra opción en la guerra contra el narcotráfico
El nobel peruano reconoce que las opiniones sobre la lucha contra las drogas, que pasa por su descriminalización fueron recibidas “con reticencias y preocupación, y a veces duras críticas” pero el tiempo y los acontecimientos vinculados con esa pelea que dura alrededor de medio siglo en algunos países de nuestra área, han determinado que la Comisión gane terreno, merced a que en los trabajos que ha difundido han “participado siempre especialistas destacados por su espíritu dialogante y la clara vocación democrática que inspira”.
Alguien tiene que comenzar
En recientes declaraciones al diario O’Globo de Brasil, el presidente de Uruguay dijo que “alguien tiene que ser el primero, alguien tiene que empezar en América del Sur. Porque estamos perdiendo la batalla contra las drogas y el crimen en el continente”.
A Mujica se sumó su ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, quien señaló “como razón central de este paso audaz, que ‘la prohibición de ciertas drogas le está generando al país más problemas que la droga misma’”.
Drogas y corrupción van juntas
“No se puede decir de manera más lúcida y concisa una verdad de la que tenemos pruebas todos los días, en el mundo entero, con las noticias de los asesinatos, secuestros, torturas, atentados terroristas, guerras gansteriles, que están sembrando de cadáveres inocentes las ciudades del mundo, y el deterioro sistemático de las instituciones democráticas de los países, cada día más numerosos, donde los poderosos carteles de la droga corrompen funcionarios, jueces, policías, periodistas y a veces deciden los resultados de las justas electorales”, recalca Vargas Llosa.
Añade: “La prohibición de la droga sólo ha servido para convertir al narcotráfico en un poder económico y criminal vertiginoso que ha multiplicado la inseguridad y la violencia y que podría muy pronto llenar el Tercer Mundo de narcoestados”.
De poco sirven las grandes requisas de drogas
El proyecto de José Mujica pone en manos del Estado “el control de la calidad, cantidad y precio de la mariguana y los compradores deberán registrarse y tener cumplidos 18 años de edad. Cada comprador podrá adquirir un máximo de 40 porros al mes y los impuestos que graven la venta se emplearán en tratamientos de rehabilitación y de prevención y en la creación de un centro de control de calidad del producto”, escribió Vargas Llosa el domingo pasado.
Con la debida distancia
Con la debida distancia de los planteamientos difundidos en el mundo por nuestro Premio Nobel, debo recordar que en mi novela “El señor de los temblores”, capítulo 4, aparece un personaje real, ya desaparecido, muy popular en la Arequipa de la mitad del siglo pasado, Quintino, el rey de la ciudad, quien presenta ante una hipotética asamblea de los sabios, un proyecto de ley que legaliza las drogas, encarga al Estado la producción y comercialización de la hoja de coca y todos sus derivados, así como de su venta en el territorio nacional y fuera de él y, aplica sanciones severísimas -25 años de cárcel sin derecho a beneficios penitenciarios- a quienes vendan droga a los menores de edad.
Algunos altos funcionarios se burlaron de la Comisión. (Cralín en La República)
Los mayores sí pueden adquirirla en los establecimientos privados y hasta en locales estatales, porque total, concluye el texto, cada uno es dueño de su libertad y de hacer con su nariz lo que le plazca.
Quizá por lo limitado de la divulgación de esa novela, hubo pocos comentarios sobre el libro, la mayoría en la prensa de Arequipa y, consiguientemente, una relativa difusión nacional del proyecto de “Quintino”, quien, a largos rasgos plantea la legalización de las drogas, principalmente de la cocaína.
Aunque el capítulo 4, como gran parte de la novela, está redactado en tono festivo, su planteamiento no deja de tener validez, porque ya desde 2009 cuando apareció esa edición del libro, ha corrido mucha agua bajo los puentes, el estado peruano sigue gastando vidas, esfuerzos y millones en una lucha de palos de ciego sin esperanza de victoria, mientras los carteles de la mafia se hacen cada vez más poderosos y agresivos e introducen la corrupción en todas las esferas de la institucionalidad democrática.
Por eso, el recuerdo que nos trae nuevamente Mario Vargas Llosa sobre ese crucial asunto de nuestra época, es algo que debe atenderse sin demora, con nuevas alternativas y no solo la represión por la fuerza, antes de que esa hidra de cabezas múltiples que es el narcotráfico y sus conexiones nos engullan como sociedad.
Luis Eduardo Podestá
otra opción a la larga
lucha contra las drogas
En su última Piedra de Toque, el Premio Nóbel de Literatura, Mario Vargas Llosa, no ha escatimado elogios para el presidente de Uruguay José Mujica, por “la valerosa decisión” de plantear ante su Parlamento “una ley legalizando el cultivo y la venta de canabis”.
José Mujica retoma la iniciativa
Como quiera que Mujica tiene mayoría en ambas cámaras legislativas, se da por seguro que ese proyecto será aprobado con lo que Uruguay sería el primer país de América latina en ponerle una zancadilla a las mafias que utilizan su territorio como “plataforma” para la exportación de droga a Europa y Asia.
Mujica no está solo. Ha hecho propios los planteamientos ya un tanto antiguos de la Comisión Latinoamericana de Drogas y Democracia, que agrupa a distinguidos estadistas, como los expresidentes Fernando Henrique Cardoso de Brasil, César Gaviria de Colombia y Ernesto Zedillo de México.
Vargas Llosa recuerda que él mismo forma parte de esa entidad junto a otras 18 personas de distintas profesiones de la región.
Otra opción en la guerra contra el narcotráfico
El nobel peruano reconoce que las opiniones sobre la lucha contra las drogas, que pasa por su descriminalización fueron recibidas “con reticencias y preocupación, y a veces duras críticas” pero el tiempo y los acontecimientos vinculados con esa pelea que dura alrededor de medio siglo en algunos países de nuestra área, han determinado que la Comisión gane terreno, merced a que en los trabajos que ha difundido han “participado siempre especialistas destacados por su espíritu dialogante y la clara vocación democrática que inspira”.
Alguien tiene que comenzar
En recientes declaraciones al diario O’Globo de Brasil, el presidente de Uruguay dijo que “alguien tiene que ser el primero, alguien tiene que empezar en América del Sur. Porque estamos perdiendo la batalla contra las drogas y el crimen en el continente”.
A Mujica se sumó su ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro, quien señaló “como razón central de este paso audaz, que ‘la prohibición de ciertas drogas le está generando al país más problemas que la droga misma’”.
Drogas y corrupción van juntas
“No se puede decir de manera más lúcida y concisa una verdad de la que tenemos pruebas todos los días, en el mundo entero, con las noticias de los asesinatos, secuestros, torturas, atentados terroristas, guerras gansteriles, que están sembrando de cadáveres inocentes las ciudades del mundo, y el deterioro sistemático de las instituciones democráticas de los países, cada día más numerosos, donde los poderosos carteles de la droga corrompen funcionarios, jueces, policías, periodistas y a veces deciden los resultados de las justas electorales”, recalca Vargas Llosa.
Añade: “La prohibición de la droga sólo ha servido para convertir al narcotráfico en un poder económico y criminal vertiginoso que ha multiplicado la inseguridad y la violencia y que podría muy pronto llenar el Tercer Mundo de narcoestados”.
De poco sirven las grandes requisas de drogas
El proyecto de José Mujica pone en manos del Estado “el control de la calidad, cantidad y precio de la mariguana y los compradores deberán registrarse y tener cumplidos 18 años de edad. Cada comprador podrá adquirir un máximo de 40 porros al mes y los impuestos que graven la venta se emplearán en tratamientos de rehabilitación y de prevención y en la creación de un centro de control de calidad del producto”, escribió Vargas Llosa el domingo pasado.
Con la debida distancia
Con la debida distancia de los planteamientos difundidos en el mundo por nuestro Premio Nobel, debo recordar que en mi novela “El señor de los temblores”, capítulo 4, aparece un personaje real, ya desaparecido, muy popular en la Arequipa de la mitad del siglo pasado, Quintino, el rey de la ciudad, quien presenta ante una hipotética asamblea de los sabios, un proyecto de ley que legaliza las drogas, encarga al Estado la producción y comercialización de la hoja de coca y todos sus derivados, así como de su venta en el territorio nacional y fuera de él y, aplica sanciones severísimas -25 años de cárcel sin derecho a beneficios penitenciarios- a quienes vendan droga a los menores de edad.
Algunos altos funcionarios se burlaron de la Comisión. (Cralín en La República)
Los mayores sí pueden adquirirla en los establecimientos privados y hasta en locales estatales, porque total, concluye el texto, cada uno es dueño de su libertad y de hacer con su nariz lo que le plazca.
Quizá por lo limitado de la divulgación de esa novela, hubo pocos comentarios sobre el libro, la mayoría en la prensa de Arequipa y, consiguientemente, una relativa difusión nacional del proyecto de “Quintino”, quien, a largos rasgos plantea la legalización de las drogas, principalmente de la cocaína.
Aunque el capítulo 4, como gran parte de la novela, está redactado en tono festivo, su planteamiento no deja de tener validez, porque ya desde 2009 cuando apareció esa edición del libro, ha corrido mucha agua bajo los puentes, el estado peruano sigue gastando vidas, esfuerzos y millones en una lucha de palos de ciego sin esperanza de victoria, mientras los carteles de la mafia se hacen cada vez más poderosos y agresivos e introducen la corrupción en todas las esferas de la institucionalidad democrática.
Por eso, el recuerdo que nos trae nuevamente Mario Vargas Llosa sobre ese crucial asunto de nuestra época, es algo que debe atenderse sin demora, con nuevas alternativas y no solo la represión por la fuerza, antes de que esa hidra de cabezas múltiples que es el narcotráfico y sus conexiones nos engullan como sociedad.
Luis Eduardo Podestá
lunes, 2 de julio de 2012
20 años de Festival del chimbango
En Uchumayo lo aconsejan
para males de la próstata
Los organizadores del Vigésimo Festival del Chimbango, exquisito licor de higo seco, dijeron que no sólo es una excelente alternativa para las fiestas, sino que, además, “quien toma chimbango no sufre de la próstata”.
Festival del chimbango cumplió 20 años
El festival del chimbango, que el año pasado atrajo a poco más de 3 000 personas, convocó esta vez a alrededor de 7 000, por lo cual, las autoridades y productores de higo del distrito de Uchumayo, a 14 kilómetros al suroeste de la ciudad de Arequipa, se sintieron ayer domingo, más que optimistas.
Durante el festival, se vendieron 7 200 litros de chimbango, exquisito licor de higo, cuyos productores difundieron sus secretos ante el público que acudió a la plaza principal del distrito, y donde el alcalde Hardin Abril Velarde (foto), dijo que este Festival, busca promover el consumo de la bebida porque es absolutamehte sana y natural.
Por su lado, los productores de chimbango que participaron en el festival, añadieron que “evita en los varones los padecimientos de la próstata y en las mujeres el exceso de descensos”.
La totalidad de la bebida que se vendió en esta ocasión es fabricada artesanalmente y es muy popular entre los pobladores de Uchumayo, que la han ungido como el emblema de sus fiestas patronales y en las fiestas familiares.
Mauricia Hurtado, ganadora de la edición 2011 del festival, explicó al periodista Carlos Carrasco que para preparar el chimbango se secan los higos en los techos de las casas y después de un tiempo prudencial son sometidos a un proceso de fermentación.
Desde la carretera esta es la bienvenida de Uchumayo
Hay algunos chimbangos “de tres higos”, porque en su elaboración se utilizan higos de diferentes cosechas y colores. En general la bebida ofrece un color amarillo oscuro y a veces otras tonalidades más claras, como el color de la miel, pero los pobladores de Uchumayo la han convertido en su “licor nacional”.
Uchumayo es un distrito tradicional campesino, de unos 11 mil habitantes, que al visitante que llega a Arequipa por tierra, se ofrece sorpresivamente después de una curva de la carretera.
Quienes viajan en el lado izquierdo del vehículo pueden ver desde lo alto el río azul que refleja el color del cielo y los sembríos verdes de su campiña.

Viejo puente testigo de sangrienta batalla
Un poco más adelante, si va en el lado derecho del vehículo, al pasar por el puente nuevo, si está alerta, el visitante podrá ver sobre un tramo del río Chili, el viejo e histórico original puente de Uchumayo, cuyas piezas de sillar acusan la embestida de los terremotos y el tiempo, pero que aún se mantiene como vía de paso que nadie utiliza.
El Festival del Chimbango le da a nativos y visitantes la ocasión de ver el corazón del distrito de Uchumayo y si se da un poco de tiempo, algo de los restos de la batalla que a principios de febrero de 1836, libraron las tropas de Felipe Santiago Salaverry y el ejército unido peruano-boliviano de Andrés de Santa Cruz, José Ballivián y Blas de Cerdeña, en contra y a favor de la llamada Confederación Peruano-Boliviana.
En un cerro vecino, se alza el monumento a Salaverry, que mira la supervivencia del viejo puente de sillar.
Luis Eduardo Podestá
para males de la próstata
Los organizadores del Vigésimo Festival del Chimbango, exquisito licor de higo seco, dijeron que no sólo es una excelente alternativa para las fiestas, sino que, además, “quien toma chimbango no sufre de la próstata”.
Festival del chimbango cumplió 20 años
El festival del chimbango, que el año pasado atrajo a poco más de 3 000 personas, convocó esta vez a alrededor de 7 000, por lo cual, las autoridades y productores de higo del distrito de Uchumayo, a 14 kilómetros al suroeste de la ciudad de Arequipa, se sintieron ayer domingo, más que optimistas.
Durante el festival, se vendieron 7 200 litros de chimbango, exquisito licor de higo, cuyos productores difundieron sus secretos ante el público que acudió a la plaza principal del distrito, y donde el alcalde Hardin Abril Velarde (foto), dijo que este Festival, busca promover el consumo de la bebida porque es absolutamehte sana y natural.
Por su lado, los productores de chimbango que participaron en el festival, añadieron que “evita en los varones los padecimientos de la próstata y en las mujeres el exceso de descensos”.
La totalidad de la bebida que se vendió en esta ocasión es fabricada artesanalmente y es muy popular entre los pobladores de Uchumayo, que la han ungido como el emblema de sus fiestas patronales y en las fiestas familiares.
Mauricia Hurtado, ganadora de la edición 2011 del festival, explicó al periodista Carlos Carrasco que para preparar el chimbango se secan los higos en los techos de las casas y después de un tiempo prudencial son sometidos a un proceso de fermentación.
Desde la carretera esta es la bienvenida de Uchumayo
Hay algunos chimbangos “de tres higos”, porque en su elaboración se utilizan higos de diferentes cosechas y colores. En general la bebida ofrece un color amarillo oscuro y a veces otras tonalidades más claras, como el color de la miel, pero los pobladores de Uchumayo la han convertido en su “licor nacional”.
Uchumayo es un distrito tradicional campesino, de unos 11 mil habitantes, que al visitante que llega a Arequipa por tierra, se ofrece sorpresivamente después de una curva de la carretera.
Quienes viajan en el lado izquierdo del vehículo pueden ver desde lo alto el río azul que refleja el color del cielo y los sembríos verdes de su campiña.

Viejo puente testigo de sangrienta batalla
Un poco más adelante, si va en el lado derecho del vehículo, al pasar por el puente nuevo, si está alerta, el visitante podrá ver sobre un tramo del río Chili, el viejo e histórico original puente de Uchumayo, cuyas piezas de sillar acusan la embestida de los terremotos y el tiempo, pero que aún se mantiene como vía de paso que nadie utiliza.
El Festival del Chimbango le da a nativos y visitantes la ocasión de ver el corazón del distrito de Uchumayo y si se da un poco de tiempo, algo de los restos de la batalla que a principios de febrero de 1836, libraron las tropas de Felipe Santiago Salaverry y el ejército unido peruano-boliviano de Andrés de Santa Cruz, José Ballivián y Blas de Cerdeña, en contra y a favor de la llamada Confederación Peruano-Boliviana.
En un cerro vecino, se alza el monumento a Salaverry, que mira la supervivencia del viejo puente de sillar.
Luis Eduardo Podestá
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