domingo, 12 de junio de 2011

A 61 años de la rebelión de Arequipa

Un día como hoy, en 1950,
el Colegio Independencia
acudió a su cita con la historia


Un día como hoy, hace 61 años, una generación de estudiantes del Colegio Nacional de la Independencia de Arequipa, acudieron a su cita con la historia y escribieron una página de heroísmo al levantarse contra el autoritarismo que estaba a punto de echar raíces en ese plantel emblemático.

12 de junio de 1950... la I en huelga

A las ocho de la mañana del 12 de junio de 1950, los estudiantes iniciaron una huelga en reclamo de reivindicaciones estudiantiles. El estallido de dos petardos de dinamita, activados por el estudiante de cuarto año C, Rómulo Gonzales Paredes, marcó el inicio de la gesta.

El movimiento, desarrollado en plena dictadura militar del general del ejército Manuel Odría, discurrió con relativa tranquilidad el lunes 12 de junio, mientras los estudiantes gestionaban sin éxito, una entrevista con las autoridades para obtener una solución a sus reclamos.

Rómulo Gonzales junto al monumento a un caído en 1950

Lo que vino al mediodía del día siguiente, martes 13, fue la presencia matonesca del prefecto de Arequipa, coronel Daniel Meza Cuadra, quien, fuete en mano, en una reunión con los dirigentes de la huelga, amenazó con usar la fuerza del ejército para sacar a la fuerza, a los estudiantes rebeldes.

Los estudiantes rechazaron las amenazas y decidieron continuar la huelga, y a las 3 de la tarde de ese día, fuerzas policiales intentaron tomar el colegio. Fueron rechazadas pero en la refriega, balazos policiales contra ladrillazos, quedaron seis alumnos heridos de bala y otros con lesiones diversas.

Simultáneamente, tropas del ejército que habían rodeado el plantel, abrieron fuego de ametralladoras y fusiles al aire con afán de amedrentamiento en cumplimiento de órdenes emanadas de la prefectura que se mantenía en conversación telefónica constante con el gobierno de Lima.

Demostración popular de protesta

La escaramuza terminó 45 minutos después y el pueblo de Arequipa en un movimiento de solidaridad y respaldo acudió a las puertas del colegio para expresar sus sentimientos. Horas después, una manifestación popular de protesta fue atacada por la policía y tropas del ejército en la Plaza de Armas.

Se produjeron incidentes y se cruzó fuego de fusilería en distintos sectores de la ciudad.

La noche de ese mismo martes 13 de junio estallaba lo que se ha conocido como la rebelión del 50, que al ser dominada a sangre y fuego cuatro días después, por los batallones militares 13 y 45 de infantería, comandados por el teniente coronel Genaro Cardeña, y otros cuerpos de ejército como el Grupo de Artillería de Tingo, acantonado a ocho kilómetros al oeste de la ciudad, dejaron una huella de profundo resentimiento entre la sociedad arequipeña y las fuerzas armadas.

Sepelio masivo en el Cementerio General

Los siguientes fueron cuatro días de heroísmo durante los cuales, ciudadanos armados con escopetas o fusiles arrancados a los militares, combatieron día y noche en las calles de la ciudad.

El año 2000, al cumplirse 50 años de aquella épica jornada el periodista Luis Eduardo Podestá Núñez –quien tuvo el honor, con Alberto Adaui Jaguandi y Felipe Álvarez Pacheco, de integrar el comité de huelga del colegio Independencia–, presentó la primera edición del libro Cuatro días de junio, en cuyos páginas relata con fidelidad de testigo, lo ocurrido en el histórico plantel.

La Universidad Nacional de San Agustín convocó a un foro sobre aquella fecha y Podestá fue invitado a relatar lo que ocurrió en el colegio Independencia, algo que solo se conocía parcialmente, ya que los historiadores habían volcado sus esfuerzos en la investigación de los sucesos posteriores a la huelga conocidos como la rebelión del 50.

Año 2000. Patio de honor del Colegio Independencia

Luego de la presentación de ese libro, el autor recibió nuevos informes y testimonios de diversas fuentes que enriquecieron una segunda edición de Cuatro días de junio que fue presentada en Arequipa el año 2005.

Ahora escribo esto porque esta fecha ya está en camino de olvidarse y porque es necesario que las nuevas generaciones conozcan la verdad de cómo se inició la rebelión de junio de 1950 y la sociedad entera recoja la experiencia para que sucesos como aquel no se repitan jamás.


Nota del autor – El relato completo de la huelga estudiantil y la rebelión del pueblo de Arequipa, pueden encontrarse en Cuatro días de junio, con depósito legal en la Biblioteca Nacional del Perú número 2005-5071 y en la Biblioteca Municipal de Arequipa.

Luis Eduardo Podestá

4 comentarios:

Justo Linares dijo...

En la época narrada por mi apreciado colega Luis Eduardo Podestá, yo estaba en la recién inaugurada Gran Unidad Escolar Ricardo Palma de Surquillo. Los hechos de junio de 1950 no fueron conocidos en Lima debido al férreo control de la prensa ejercido por el dictador Odría, entonces en vías de "constitucionalizar" su régimen en las elecciones amañadas del mes siguiente. El libro que a propósito de los hechos escribió Podestá tuvo dos efectos: Conocer al detalle la epopeya estudiantil; y aumentar la admiración, respeto y afecto por un gran periodista arequipeño. Saludos y larga vida para tí, Luis Eduardo. Es Justo.

Jorge Paredes dijo...

Lo relatado por el amigo Podestá es auténtico, fui testigo cercano porque mi primo hermano Jorge Pacheco Paredes participó en aquella gesta, a él le conocían como "Suncho" y tiene una historia aparte de todo aquello que siempre recordamos quienes tuvimos familiares en ese colegio. Ya Jorge Pacheco Paredes falleció pero recuerdo el hecho, yo vivía entonces en la calle Alto de la Luna en la casa de mi primo con su mamá la Sra. Mercedes Paredes de Pacheco

Willy Herrera dijo...

Me gustaría saber de Edilberto Pinto C....quien falleció "heroicamente" en 1950 en junio 15...gracias

Luis Podestá Núñez dijo...

Respuesta a Willy Herrera: No tengo información sobre Edilberto Pinto C. No figura tampoco en el apéndice de los estudiantes que en 1950 se hallaban en alguna de las cinco secciones del Cuarto Año. Probablemente falleció en alguno de los incidentes ocurridos fuera del colegio, los días 14, 15 y 16 de junio. Podrías recurrir a otras fuentes de la historia. Saludos. Luis Edardo Podestá N.