jueves, 26 de octubre de 2017

Aying, pueblo chico… cerveza grande

Desde hace 139 años Ayinger
produce cervezas con aromas
a pan, frutas, hierbas y caramelo

Su actual producción anual
es de 84 mil hectolitros

Dicen que “lo mejor de Múnich es el camino a Aying", una aldea bávara donde la cultura de la cerveza está “incrustada en un paisaje de libro de imágenes”, de acuerdo con un folleto informativo de la fábrica de cerveza artesanal más grande del estado, que produce 84 mil hectolitros por año.

Una cervecera visita guiada 
Aying es un pequeño pueblo de poco más de 5 000 habitantes, a 25 kilómetros al sureste de Múnich, poseedor de la fábrica artesanal de cerveza más grande de Bavaria, que aparte de satisfacer las necesidades internas, exporta cerveza a varios países de Europa.

Una aldea al sur de Múnich
Fuimos a Aying con Erik Loitsch, mi yerno, experto conocedor de cervezas artesanales de Baviera, y nos encontramos con que el Oktoberfest -cerrado oficialmente en Múnich el 3 de octubre- no había terminado en la Ayinger Privatbrauerei y aún se escuchaban los aires bávaros de una banda de músicos.

Visita guiada

Además, tuvimos la suerte de llegar a la fábrica a la mitad de una visita guiada que se ofrecía a distribuidores españoles, un grupo de unas veinte personas interesadas en conocer los detalles de la fabricación del producto que vendían en sus establecimientos de varias ciudades de España.

Aunque yo no fabrico cerveza ni la vendo, tuve una bienvenida especial cuando el gerente de relaciones públicas, Stephan Ilgner, supo que venía del Perú, del otro lado del mundo. “Yo solo la bebo”, le dije.

Ilgner explicaba los detalles de la fabricación de varios tipos de cerveza con un chamuscado español, asistido por una conferencista especializada en el tema que se expresaba a las justas en este idioma y quien en un momento confesó que su lengua natural era el italiano.

Pero lo hacía bastante bien y los españoles le entendían… y le corregían.

Estaba acostumbrado a visitar -guiado por el imprescindible y conocedor Erik- cervecerías artesanales que no ocupaban mayor espacio que el de una sala grande, de unos 40 o 60 metros cuadrados, con dos o tres relucientes recipientes para la cocción del líquido que se convertiría en cerveza.

Gran fábrica artesanal en pueblo chico
Por eso me sorprendieron las dimensiones de la Ayinger Privatebrauerei, cuyas instalaciones parecían las de una fábrica en toda regla.

Ilgner distribuyó entre los presentes, a quienes se distinguía por un singular sombrero de paja obsequio de los anfitriones, lo que llamó “anticipo de lo que vendrá después”, consistente en cerveza blanca en vasos personales, que tuvo la virtud de desatar las timideces y animar la reunión.

Con Erik en Ayinger
Una hora más tarde, todos disfrutarían en la gran carpa tipo Oktoberfest, de una fiesta de la cerveza no programada, de varios de los 14 tipos de cerveza de Ayinger y de la festiva música bávara.

Historia de una taberna

En los días posteriores debí recurrir a la Birrapedia, la enciclopedia de la cerveza como ya lo adivinó usted, para conocer algo de la historia de Ayinger, una cervecería artesanal de dimensiones que escapan a la categoría en que se encuentran las demás.

Alguien llamado Gonzalo, quien no ofrece su apellido, publicó en junio de 2015, la historia de la Ayinger, un negocio familiar que se inició en Aying en 1876.

Gonzalo cuenta que ese año, Johan Liebhard, compró una finca agrícola y forestal, y estableció una taberna y una carnicería que condujeron con su esposa María.

Indican la ruta para hacer una buena cerveza
Un año más tarde “deciden montar una fábrica de cerveza, algo habitual en aquella época en que había más de 6 000 (cervecerías) en toda Baviera”.

La primera cerveza de Aying salió a la venta el 2 de febrero de 1878 y para aprovechar las condiciones climatológicas reinantes se elaboraba para las fiestas de san Miguel (29 de setiembre) y san Jorge (23 de abril), refiere Gonzalo.

Añade que el año 1900 marcó un escalón importante en el futuro de la fábrica, con la llegada del ferrocarril a la localidad de Aying.

“Poco después Liebhard entregó la gestión de la fábrica a su hija María Liebhard y a su marido August Zehentmair”, recuerda.

Insumos que proporcionan sabor y aroma
Aunque Johan Liebhard falleció en 1910 “la fábrica siguió funcionando a buen ritmo hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial”.

El fin de la Gran Guerra no mejoró la situación y a la crisis económica general, se sumó “un incendio que arrasó parte de la fábrica”, cuya reconstrucción concluyó recién en 1923, cuando se montó su primera línea de embotellado.

Gonzalo cuenta luego que “en 1927 compraron su primer camión que les permitió llevar su cerveza a Múnich, a unos 25 kilómetros de Aying, y en 1930 alcanzaron (una producción de) 16.000 hectolitros (hl)”.
 
“La llegada de los nacionalsocialistas hizo que el crecimiento de la cervecera se frenase”, prosigue Gonzalo.

“En 1933 Zehentmair murió, y la sucesión pasó a cargo de su hija María Kreszenz y su marido Franz Inselkammer”, añade.

Símbolo de una centenaria historia
Durante y después de la Segunda Guerra Mundial “la producción se redujo a 13.000 hl en 1950, pero en 1963 superaron los 76.000 hl”.

En 1953 Franz Inselkammer compró el Hotel Platz en Munich “frente a la Hofbräuhaus”, la más famosa y visitada histórica cervecería de la capital bávara, lo “que les dio un gran reconocimiento”.

“En 1963 “Franz Inselkammer II entra en el negocio como maestro cervecero quien se encarga actualmente de la gestión de la fábrica junto a su mujer Angela. Ahora la producción supera los 140.000 hl al año”, declara el texto de Gonzalo.

Otra versión, recogida durante la visita guiada referida, proporcionada por Ilgner, señala que la producción actual llega a los 84 mil hl anuales.

El aroma de las Cervezas

Gonzalo hace luego una cariñosa descripción de tres cervezas, dos de las cuales corresponden a la producción habitual de la fábrica y una denominada cerveza de temporada.

La "Cerveza del siglo", la AyingerJahrhundert 
La primera es la AyingerJahrhundert con un 5.5% ABV (siglas en inglés de Alcohol by volume o porcentaje de alcohol) y es una cerveza que se elaboró en 1978 para conmemorar los cien años de la fábrica. De hecho, el nombre de la cerveza literalmente significa “Cerveza del Siglo”.

Gonzalo describe que “en el vaso aparece con un color amarillo claro, limpio y una capa de espuma blanca, cremosa y duradera” y al olerla se aprecian aromas de pan, cereal, flores y hierbas”.

“En la boca es ligera, de trago largo, aparecen matices de malta, olores de pan, grano, bizcocho, flores y notas herbales, tiene un cuerpo ligero y un final seco y algo dulce”.

La Ur-weisse con aroma a plátano y clavo
La Ayinger Ur-weisse, es la segunda de la “línea básica, con un 5,8% ABV que aparece en el vaso “con un color cobrizo claro, más claro que las dunkel habituales, turbia y con una buena corona de espuma blanca, cremosa que se mantiene muy bien”.

“En la nariz se aprecian los clásicos aromas de plátano y clavo, también aromas acaramelados y algo tostadas, pan y cereal e incluso con leves matices ahumados”.

“En la boca se mezclan los matices de trigo y plátano con las maltas caramelizadas, se aprecian aromas de pan tostado, cereal, frutas como ciruelas y melocotón y clavo, tiene una leve acidez, cuerpo ligero y carbonatación media, se bebe muy bien y deja una sensación dulce en boca”.

La Weinzenbock, para beberla en invierno
Gonzalo señala luego: “Finalmente tenemos la Weizenbock, una cerveza elaborada en invierno que tiene un 7% ABV. En el vaso se muestra con un color amarillo pálido, turba y con una corona de espuma blanca, cremosa y duradera”

“En la nariz encontramos aromas de plátano, clavo, pan, cereal, caramelo y se intuye la presencia del alcohol. En la boca nuevamente las notas de plátano, clavo y pan son predominantes. Hay algunos matices especiados y el alcohol también hace acto de presencia, tiene un cuerpo medio, carbonatación media y final dulce.

Todo lo cual señala que el buen bebedor de cerveza no solo tiene que beberla sino olerla y descubrir sus aromas para completar el placer de disfrutarla, algo que Erik practicaba para enseñarme los dos meses de mis vacaciones en Europa, con base en Múnich, Baviera, cuando no dejé uno solo día sin disfrutar de alguna de las cervezas emblemática que él buscaba y encontraba.

Por lo demás, y bien merecidas, por cierto, Ayinger recibió varias medallas por la calidad de su producto en el mundo cervecero.


Cerveza de temporada para todos
En 2014 ganó la Copa del Mundo de la Cerveza, bronce en la categoría European-Style Dark (Ayinger Altbaierisch Dunkel), la Estrella europea de la cerveza, bronce en la categoría European-Style Dunkel (Ayinger Altbaierisch Dunkel), la Estrella europea de la cerveza, plata en la categoría German-Style Kellerbier Hell (Ayinger Kellerbier), la Estrella europea de la cerveza, oro en la categoría South German-Style Hefeweizen Bernsteinfarben (Ayinger Urweisse), y la Estrella europea de la cerveza, plata en la categoría South German-Style Hefeweizen Hell (Ayinger Bräuweisse). (Luis Eduardo Podestá).

(Imágenes de Eirk Loitsch, del autor, Google y web de Ayinger)

martes, 24 de octubre de 2017

La montaña arcoiris, sensación turística

La llaman Montaña de siete
colores y es un atractivo nuevo
y espectacular en Cusco

Desde que los deshielos del calentamiento global la descubrieron, la Montaña Arcoíris recibe unos 1 500 turistas por día, afirmaron las autoridades del lugar, que afirman que la montaña está en cuarto lugar entre los atractivos emblemáticos del Cusco.

Los colores que el deshielo descubrió
Su nombre original es Winicunca y se encuentra entre los distritos de Cusipata, provincia de Quispicanchis y Pitumarca, provincia de Canchis, “a una hora y media de la ciudad del Cusco, por la vía a Arequipa y Puno", según informe de la agencia de noticias Andina.

El alcalde de Pitumarca, Teodosio Cruz Huancachoque dijo a Andina que “la montaña Winicunca, conocida también como Arco Iris por sus singulares colores”, se encuentra a 5.200 metros de altura sobre el nivel del mar.

Ha conquistado en poco tiempo un honroso cuarto lugar entre los atractivos más visitados del Cusco, después de Machupicchu, el Valle Sagrado de los Incas y el centro histórico de la capital del Tahuantinsuyo.

“Es quizás la más concurrida después de zonas arqueológicas de Cusco”, añadió Andina, que afirmó que turistas extranjeros, norteamericanos, latinoamericanos y europeos, son lo que más curiosidad tienen por visitar la montaña, aunque también la visitan peruanos y los propios cusqueños.

Precauciones para caminar a más de 5 mil metros
La agencia describe que el “acceso a la montaña de Siete Colores se realiza a pie o a caballo desde Pampachiri”.

Anota seguidamente que “con el apoyo de operadores en turismo, los visitantes salen de madrugada de la ciudad del Cusco en vehículos hasta el sector de Chilca” en un recorrido de tres horas.

Luego, los visitantes deben caminar unos cinco kilómetros hasta la comunidad de Pampachiri establecida como zona de acceso.

El burgomaestre de Pitumarca declaró que al lado de la satisfacción al ver la creciente masa de turistas que significan “desarrollo turístico y económico”, se están adoptando medidas para que se respete el medio ambiente y la limpieza del área.

Para ello se ha creado una Subgerencia de Turismo que promueve y difunde la visita al Winicunca, dijo el burgomaestre.

El entorno ofrece otras maravillas
“La planificación como nuevo destino turístico involucra también a autoridades de municipios provinciales de Canchis y Quispicanchis, y distrital de Cusipata, y la Dirección Regional de Comercio Exterior y Turismo (Dircetur) Cusco”, anotó Andina.

Por de pronto, señaló, “la comunidad de Pampachiri es la que administra el acceso a la montaña, sus habitantes cobran 10 soles por entrada, dinero que les sirve para poner orden y hacer mejoras en las vías de acceso”.

Teodosio Cruz dijo que “los proyectos involucran también la capacidad de atención en hoteles, restaurantes y guiado” y que para los dos últimos servicios “se capacita a los comuneros”. (*)

(*) También puedes leer: “Ve a la montaña de siete colores en Cusco - El deshielo del calor global descubrió una montaña de maravilla” en www.podestaprensa.com (Podestá te cuenta) del 24 de enero de 2017.

(Imágenes de Peruska Chambi publicadas por Andina)

lunes, 23 de octubre de 2017

Obsoleta escala “Richter” no debe usarse

Lo correcto ahora es “magnitud”
o “magnitud local” según IGP
y sismólogos mexicanos

Ya lo dijimos alguna vez. Pero la “escala de Richter” para la medición de un sismo, que se encuentra obsoleta desde 1986, continúa en irregular vigencia en el Perú y otros países como México que restaña sus heridas después de catastróficos terremotos.

Texto periodístico e informe del IGP
En una reciente entrevista, la jefa del Servicio Sismológico Nacional (SSN) de México, Xyoli Pérez Campos, lo recuerda una vez más, lo que es indicativo de que los periodistas de ese país continúan la práctica obsoleta de mencionar en sus informaciones sobre sismos a la “escala de Richter”.

Pérez dijo que “desde 1986 la magnitud de los sismos en México ya no se mide con base en la escala de Richter, por lo que utilizar ese término al referirse a la energía liberada en un movimiento telúrico ya es obsoleto”.

El informe recuerda que la escala sismológica de Richter fue creada por el norteamericano Charles Richter en la década de los años 30 del siglo pasado “para medir la magnitud de los sismos de California, y aunque los nuevos instrumentos están alineados a esta, no es correcto seguir el uso ese nombre”.

Sismóloga: llamar a las cosas por su nombre
Notimex añadió que “Pérez Campos expresó que incluso, ya los equipos no tienen nada que ver con los de aquella época y, debido a que cada zona se comporta de manera diferente, es necesario modificar -en las mediciones- los factores que corren por distancia”.

“Incluso tenemos diversas ecuaciones para calcular la magnitud lo que depende de la zona”, agregó Pérez Campos.

Texto insistente
Concluye: “Por lo tanto, la magnitud de los sismos ya no se mide en grados, lo correcto es decir: un sismo de magnitud 8.2, de magnitud 7.1 o 6.1, o la cifra que se le asigne, pero ya sin los apellidos de grados y escala de Richter”.

Otra cosa dice el IGP: 4.7 ML (magnitud local)
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) también informa como “magnitud local” el grado de energía desarrollado por los sismos, pero si bien los medios de comunicación respetan el informe técnico, continúan citando la “escala de Richter” en sus titulares y textos.

(Imágenes de Internet y prensa peruana)

miércoles, 18 de octubre de 2017

Artillero de 85 años camina por el Perú

Exalumno de promoción
rebelde de la “I” exhibe
decenas de medallas

De Leonidas Gutiérrez López, exalumno de la promoción rebelde de 1951 del Colegio Nacional de la Independencia Americana de Arequipa, y ex teniente coronel de artillería del ejército, se puede decir que fue el guerrero distinguido de tiempos de paz que a los 85 años no halla reposo porque quiere recorre el Perú que le falta conocer.

Muchas medallas premiaron su brillante carrera
Cargado de medallas “que no me sirven para nada” y con las paredes de su estudio llenas de diplomas, Leonidas padece las limitaciones propias de su edad como todos los seres humanos, pero las olvida cuando se trata de viajar a lugares del Perú -de Iquitos a Pucallpa en un larguísimo viaje en barco fluvial, por ejemplo- que le darán una nueva experiencia de vida.

Gutiérrez, mi condiscípulo del Colegio de la Independencia, estuvo sometido a las represalias que la dictadura de Manuel Odría impuso a los estudiantes que participamos en la huelga de 1950, que intentó ser reprimida con el uso desproporcionado de la fuerza policial y provocó la gran rebelión del pueblo de junio de aquel año.

A pesar de que los generales de la junta militar de Odría se comprometieron solemnemente a no tomar represalias contra ninguno de los estudiantes que participaron en la huelga de 1950, actuaron con premeditación y venganza los años siguientes.

Con sus condiscípulos de la "I"
Así, concluidos sus estudios en 1951, Leonidas y otros condiscípulos que intentaron ingresar a alguno de los institutos armados, debieron esperar para matricularse en la escuela militar recién en 1953.

Cuando lo intentaron la primera vez, en 1952, les preguntaron en qué colegio habían estudiado la secundaria y cuando respondieron “en la I”, los vetaron, felizmente no para siempre.

En las guarniciones militares

Estuvo en numerosas guarniciones como oficial de artillería y concluyó su carrera en 1984, cuando le escamoteaban el grado de coronel en cuyo cuadro de ascensos estuvo cinco años mientras los militares de su nivel llegaban a generales.

En San Lázaro, con camaradas de la "I"
Cuenta que cuando hizo conocer su decisión de retirarse, un general le recordó su brillante hoja de servicios y le preguntó muy solícito: “Leonidas, ¿por qué te retiras?”.

Le respondió: “¿Por qué? Porque me están meciendo desde hace cinco años. Tú ya eres general y yo sigo comandante”.

Por eso mira sus condecoraciones y diplomas con cierto aire de decepción.

Alcalde por elección popular

En la vida civil, fue alcalde de Cerro Colorado, Arequipa, elegido por su pueblo para una administración entre los años 1987-1989.

“Una vez estuvimos ante el despacho del entonces alcalde de Arequipa, Luis Cáceres, y tuve el gran gusto de mandarlo a la mierda, así, con todas sus letras, porque mientras yo hablaba presentándole mis peticiones, no me escuchaba y fingía firmar papeles, en franco desaire a mi autoridad y a la presencia de vecinos de Cerro Colorado”, recordó.

Con el banderín de la Promoción 51 en alto
En octubre de 2015, Leonidas sufrió la gran pena de perder a su esposa, María Yliana Fernán Zegarra, quien lo acompañó desde cuando fue teniente de artillería en todas las guarniciones a que fue destinado, “desde la selva hasta el mar”.

Hace pocas semanas, Leonidas viajó “siete días con sus noches, de Iquitos a Pucallpa en un barco “que se bamboleaba de orilla a orilla del Amazonas para recoger pasajeros de los pueblos ribereños”, refirió sobre su más reciente escapada de Arequipa, donde vive.

Cuando se trata de viajar, Leonidas dice sí y se olvida de las limitaciones de la edad, la cortedad de su vista, su deficiencia auditiva, las intervenciones en la cadera que lo han condenado al bastón.

Uno entre la multitud
A fines de agosto estuvo en Tacna en la tradición procesión de la bandera que recuerda la reincorporación de esa provincia a la heredad nacional y caminó junto al gigantesco símbolo rojo y blanco hasta que el cansancio lo obligó a buscar un asiento.

Antes viajó entre los pueblos de la margen de la Costanera del Sur entre La Punta, Mejía y Mollendo y tuvo el placer de sumergirse en las aguas del Pacífico, aunque para hacerlo y evitar a los ladrones lo hizo con su “canguro” a la cintura lo cual le causó la pérdida de objetos personales, dinero y deterioro de documentos.

Pero él estuvo contento. “Los documentos se reparan, el dinero se vuelve a tener, pero el gusto de hacer lo que haces te dura para siempre”, proclamó al contar su aventura que solo es una de muchas de su vida de activo artillero en años de reposo. (Luis Eduardo Podestá)

(Imágenes de archivo del autor)

lunes, 9 de octubre de 2017

El 'inglés' que teníamos en la redacción

Lo que calló Carlos Meneses
en entrevista del diario El Pueblo
sobre su trayectoria periodística

Un funcionario al que no
pudieron “romperle la mano”

Múnich, Alemania – Leo con retraso la versión online del diario El Pueblo, de Arequipa, una entrevista que el periodista Lino Mamani le hizo a otro periodista, Carlos Meneses Cornejo, por el Día del Periodista, el 1 de octubre pasado y junto a la pena por llegar tarde a  esa lectura, con la disculpa  de que estoy de vacaciones en Europa, no puedo callar lo que sé del personaje, a quien me une, sea dicho de paso, una vieja amistad.

En su despacho del diario El Pueblo
Es extraño que haya concedido una entrevista, aunque imagino que no se pudo negar al requerimiento de su redactor Lino Mamani y que probablemente, estaba emocionado por contar algo de su historia profesional.

La última vez que conversamos, en febrero de 2008, pude extraerle una confidencia que tenía bien guardada: Era “mellizo” del nobel de literatura 2010, Mario Vargas Llosa, arequipeño como él.

Ambos nacieron  por obra y manos de la misma matrona, como se llamaba a las parteras de la antigüedad arequipeña, la inglesa miss Pitcher, quien asistió el nacimiento de Mario Vargas Llosa en la madrugada del domingo 28 de marzo de 1936 y luego tuvo que correr desde la casa de Boulevard Parra 101, a la calle melgar 213, donde trajo al mundo a José Carlos Meneses Cornejo.

Los "mellizos" Carlos y Mario
De allí la “mellicidad” de ambos personajes.

El “inglés” de la redacción

Cuando tuve la oportunidad de cambiar de camiseta y dejé El Pueblo para incluirme en el personal del naciente diario Correo de Arequipa, miembro de una cadena nacional, me dieron la misión de escoger al personal entre los mejores periodistas del medio y el primer elegido fue Carlos Meneses Cornejo.

Carlos era jefe de prensa de La Comercial, una gran empresa dueña de un gran establecimiento en la calle Mercaderes, de propiedad del extinto alcalde de Arequipa, el alemán Ulrich Neisser.

Puso sus condiciones. Cubriría sus comisiones sin asistir a la redacción adonde llegaría por la tarde para entregar sus notas. Con Jorge Hani, el jefe de redacción, aceptamos esa condición, porque no queríamos perdernos un redactor de su calidad.

Como venía a veces entre seis y siete de la noche, enfundado en un abrigo beige, tocado por una gorrita que le cubría hasta los ojos, donde lucía gruesos lentes, era prácticamente desconocido para el director general de la cadena, el legendario Raúl Villarán, que entonces se hallaba en Arequipa para preparar las primeras ediciones de Correo.

Villaràn lo vio una noche en la redacción, me llamó aparte y en secreto me preguntó. “Quién es ese inglés?”.

“Ese es nuestro redactor Carlos Meneses, don Raúl”, le respondí y él festejó luego con risas estrepitosas la respuesta.

Desde entonces, la chapa de Carlos fue “el inglés”, algo que con el correr de los tiempos parece haberse olvidado. Pero mírenlo bien, sobre todo cuando se ponga abrigo y una gorrita que debe tener guardada en algún lugar de su casa.

El "ingles" frente a Vargas Llosa
Se dirá entonces que solo le falta la pipa, pero él no fuma, nunca lo ha hecho.

No pudieron ”romperle la mano”

Carlos Meneses fue alto funcionario de la Corporación de Desarrollo de Arequipa (Cordea), creada por el entonces presidente Fernando Belaunde Terry, como lo recuerda Lino Mamani, quien nos cuenta que al hoy director del diario El Pueblo, no pudieron coimearlo, como es tan habitual en nuestros días para desgracia del país.

Dejemos que el redactor Lino Mamani nos cuente esa parte de la vida del periodista que fue homenajeado el 1 de octubre.

“Carlos Meneses Cornejo logró que el presidente Belaúnde aprobara financiar la renovación de la infraestructura y tecnología de los hospitales Honorio Delgado, Mollendo, Camaná y Aplao”, escribe Mamani.

“La organización Phillips iba a encargarse de ello, pero ya el contrato estaba por finiquitarse, los ejecutivos le dijeron que solo faltaba que les dijera en qué país, en qué banco y moneda quería recibir la “comisión” por estas compras.

“Lo rechazó de plano, aunque los empresarios insistieron. Entonces propuso que en ese caso el monto le descuenten al pago final del proyecto, no quisieron.

“Les pidió que con ello financien otros equipos o repuestos, se negaron. Querían darle a él" (esa comisión que según se supo era habitual en el presupuesto de las obras públicas).

Funcionario incorruptible
“Entonces, Meneses habló con el directorio de la Cordea, pero le dijeron “a qué vienes con ese chiste acá, eso te lo darán a ti”.

“Meneses no podía dormir, así que tuvo que viajar a Lima para responder a la empresa que no iba a aceptar ese dinero a pesar que la compañía quería condicionar la ejecución. Valió más su honor”, añade Mamani.

“Cuando le contó lo hecho, Belaúnde se levantó y estrechó su mano y le dijo: “Estoy muy orgulloso de usted”.

“-Desde ahí, nadie vino a tocarme la puerta a ofrecerme coimas –refiere”.

Ese es el periodista que conozco, quizá el único funcionario que rechazó una coima, cuyo ejemplo debiera haber servido para quienes las recibieron a montones y hoy se encuentran en problemas judiciales.

Meneses, manos y conciencia limpias, no es proclive a los homenajes. Pero estuvo bien que el 1 de octubre recibiera el reconocimiento de sus colegas y la comunidad, como hoy lo hago yo, un poco con retraso en el tiempo, pero con la misma fraternidad de nuestros viejos tiempos.

(Imágenes de El Pueblo y archivo del autor)


domingo, 8 de octubre de 2017

Huracán Xavier causó 9 muertes en Europa

Fenómeno inusual pasó con
vientos de 228 kms. por hora
sobre varios países del norte

Múnich, Alemania - Por lo menos nueve personas -siete de ellas en Alemania, incluida una conocida periodista- murieron en distintos incidentes provocados por el huracán Xavier que se abatió jueves y viernes sobre varios países del norte de Europa en un fenómeno poco frecuente en la región, informaron medios de prensa.

Árboles derribados por todas partes
Expertos señalaron que aunque Europa ha sufrido huracanes, se trata de un fenómeno meteorológico “muy raro” que “puede estar a punto de hacerse mucho más común”, de acuerdo con un informe del portal Xataka.

Las más graves consecuencias del Xavier se produjeron en Alemania, donde la periodista Sylke Tempel, de 54 años, murió en Berlín cuando volvía de una misión periodística en la que participó también el ministro de Relaciones Exteriores alemán, Sigmar Gabriel, según informe del diario BZ, citado por la agencia Deutsche Welle.
Victima de "Xavier"

Tempel, experta en política exterior, murió cuando fue el vehículo que conducía fue golpeado por un árbol derribado “por los fuertes vientos que azotaron el jueves (06.10.2017) el norte y el este del país durante el paso de la tormenta Xavier”, dijo DW.

La periodista salió del vehículo para intentar desbloquear la vìa, pero “otro árbol la golpeó, matándola al instante, de acuerdo con el BZ. Sus dos compañeras resultaron heridas por el árbol, que también chocó con el vehículo”, añadiòDW.
.
El viento derribó esta enorme grúa portuaria
Otros medios de prensa informaron hoy sábado que en Escocia un camionero m informan murió y otras cuatro personas quedaron heridas cuando un golpe de viento volcó el vehículo que los transportaba.

En Dinamarca, asimismo, se informó de que “el temporal costó la vida de una mujer de 72 años, que iba de acompañante en una camioneta mientras circulaba por la localidad de Holstebro, en Jutlandia”.

“El auto conducido por su hijo volcó a causa del feroz viento. La mujer murió en la ambulancia de camino al hospital”, añadió la información.

Las autoridades danesas cerraron todos los grandes puentes, incluido el resund, que conecta Dinamarca con Suecia.

En la costa oeste de Jutlandia volaron tejas de los techos y la policía recomendó no salir de las casas.

Servicios de trenes suspendidos
La oficina meteorológica del Reino Unido declaró la alerta meteorológica en varias regiones del norte y del este de las islas y la Agencia de Medio Ambiente instó a los municipios de la costa este de Inglaterra a prepararse "para la mayor marea costera en más de 30 años" y agregó que había "riesgo significativo de inundaciones".

La tormenta también afectó parte de Alemania  varios de cuyos estados federados del norte dispusieron asueto escolar y suspendieron el servicio de líneas ferroviarias.

Los mercadillos navideños fueron llamados a permanecer cerrados mientras las autoridades prevenían de salir a la calle por el riesgo de la caída de ramas.

Numerosos vuelos fueron cancelados en los aeropuertos de Hamburgo, Colonia y Düsseldorf, informó la DW.

(Imágenes de Deutsche Welle)

martes, 3 de octubre de 2017

La plata llega suave a Cofide

Periodista descubre que en la
conocida entidad estatal los
que “trabajan” no saben hacerlo

Nota del editor - Habituado a leer las novedades del Perú a través de diarios e intervenciones en la red de mis colegas periodistas, me encontré con la siguiente sabrosa y reveladora nota de cómo “trabajan” algunas dependencias públicas cuya misión parece, precisamente, la de impulsar el decaído desarrollo del país en un momento tan crítico como el actual. La información estaba en el muro de mi gran amigo Pedro Ortiz Barnuevo, con quien me unen viejos lazos de camaradería desde los tiempos del diario Correo que navegaba el proceloso mar de la dictadura de Velasco Alvaradoy parte de la siguiente era de la “devolución de los diarios (confiscados) a sus legítimos dueños”.  La profesionalidad de Ortiz deja fuera de toda duda cualquier exageración en su información, porque él se caracteriza por su respeto a la objetividad y su gran sentido de observación. No deja de ser, sin embargo, un crítico vitriólico de lo que ve mal. Y esto es lo que encontró cuando fue como un ciudadano común a reclamar información en la pomposamente (¿y engañadora?) Corporación Financiera de Desarrollo (Cofide) – Luis Eduardo Podestá desde Múnich, Alemania.
  

Cofide no quiere a las MYPES

Por Pedro Ortiz Barnuevo

El viernes 29 de setiembre a las 10 am., fui a COFIDE (Corporación Financiera de Desarrollo) para saber lo que necesita un pequeño empresario que quiera formalizarse.

El vigilante me dijo de arranque que antes daban información, pero que ya no y me dio un volante con la dirección de una oficina “aquí nomás, junto al Banco de Crédito”.

Volantes de engañadora sonrisa
“Hacemos todos los trámites por ti”, leí en el encabezado y vi que se trataba de un negocio particular, así que volví a la carga e insistí con el vigilante.

Las lujosas oficinas del CENTRO DE DESARROLLO EMPRESARIAL DE COFIDE en la zona más cara de San isidro, estaban vacías a esa hora.

En uno de los casi veinte cubículos, cada uno equipado con una moderna computadora, había un empleado solitario, mientras en otro, un señor conversaba con una señorita.

-“Con ella tiene que hablar, así que espere un momento”-, me dijo el vigilante.

Pasaban los minutos y la charla de la pareja continuaba, de modo que me acerqué y me quedé mirando, hasta que la conversadora me vio y salió a atenderme.

-“Mira– me dijo la señorita, tuteándome en prima– ya no damos ese servicio, así que anda a esta oficina (la del volante) …”

Así cualquiera "trabaja"
Le pedí que me comunique con el jefe del Centro de Desarrollo Empresarial de Cofide y no quiso, hasta que le mencioné mi condición de periodista, no sin antes dejarla helada con un aclare por la conchudez del tuteo.

Al fondo a la derecha de los cubículos, una señora (digo, por la edad) escribía en una computadora, pero levantó la cabeza para atenderme y me dijo que la información podía verla en la web.

- “Es más, –me dijo – puede verla aquí…”, e hizo el intento de colocarme frente a una computadora.

Argüí que no era mi dominio y le pedí que me imprima la información, que yo pagaría las copias.

Se negó y volvió a negarse, hasta que le hice ver la gravedad de la situación, ya que en una oficina del Estado se repartían volantes de un negocio particular ¿a cambio de una comisión?

Finalmente me dio una copia de un folleto de 38 páginas correspondiente al “Manual de usuario del sistema de intermediación digital (SID-SUNARP) que solo de verlo me dio pereza, así que insistí en que me dé una hojita con los requisitos para formalizar una pequeña empresa.

-“Ahí está todo, léalo…”-, me respondió en tono de despedida.

El folleto es una farragosa sucesión de indicaciones que desanimaría a cualquier empresario que quisiera optar por la formalidad.

Cuando salía, cogí del mostrador de informes un volante de Cofide que reposaba junto al de la empresa particular, que pomposamente dice : FORTALECIENDO A LA MYPE, DESARROLLAMOS AL PERÚ – Consultorios gratuitos, previa cita.

(Los empleados de Cofide son los mejor pagados del Estado, junto a los del Banco Central de Reserva, de la Sunat y de la Superintendencia de Banca y Seguros)
(Pedro Ortiz Barnuevo).

(Imagen del autor y de archivo)